2014–15 Season Buy Tickets

Synopsis

Carmen

Act I
Spain. In Seville by a cigarette factory, soldiers comment on the townspeople. Among them is Micaëla, a peasant girl, who asks for a corporal named Don José. Moralès, another corporal, tells her he will return with the changing of the guard. The relief guard, headed by Lieutenant Zuniga, soon arrives, and José learns from Moralès that Micaëla has been looking for him. When the factory bell rings, the men of Seville gather to watch the female workers—especially their favorite, the gypsy Carmen. She tells her admirers that love is free and obeys no rules. Only one man pays no attention to her: Don José. Carmen throws a flower at him, and the girls go back to work. José picks up the flower and hides it when Micaëla returns. She brings a letter from José’s mother, who lives in a village in the countryside. As he begins to read the letter, Micaëla leaves. José is about to throw away the flower when a fight erupts inside the factory between Carmen and another girl. Zuniga sends José to retrieve the gypsy. Carmen refuses to answer Zuniga’s questions, and José is ordered to take her to prison. Left alone with him, she entices José with suggestions of a rendezvous at Lillas Pastia’s tavern. Mesmerized, he agrees to let her get away. As they leave for prison, Carmen escapes. Don José is arrested.

Act II
Carmen and her friends Frasquita and Mercédès entertain the guests at the tavern. Zuniga tells Carmen that José has just been released. The bullfighter Escamillo enters, boasting about the pleasures of his profession, and flirts with Carmen, who tells him that she is involved with someone else. After the tavern guests have left with Escamillo, the smugglers Dancaïre and Remendado explain their latest scheme to the women. Frasquita and Mercédès are willing to help, but Carmen refuses because she is in love. The smugglers withdraw as José approaches. Carmen arouses his jealousy by telling him how she danced for Zuniga. She dances for him now, but when a bugle call is heard he says he must return to the barracks. Carmen mocks him. To prove his love, José shows her the flower she threw at him and confesses how its scent made him not lose hope during the weeks in prison. She is unimpressed: if he really loved her, he would desert the army and join her in a life of freedom in the mountains. José refuses, and Carmen tells him to leave. Zuniga bursts in, and in a jealous rage José fights him. The smugglers return and disarm Zuniga. José now has no choice but to join them.

Act III
Carmen and José quarrel in the smugglers’ mountain hideaway. She admits that her love is fading and advises him to return to live with his mother. When Frasquita and Mercédès turn the cards to tell their fortunes, they foresee love and riches for themselves, but Carmen’s cards spell death—for her and for José. Micaëla appears, frightened by the mountains and afraid to meet the woman who has turned José into a criminal. She hides when a shot rings out. José has fired at an intruder, who turns out to be Escamillo. He tells José that he has come to find Carmen, and the two men fight. The smugglers separate them, and Escamillo invites everyone, Carmen in particular, to his next bullfight. When he has left, Micaëla emerges and begs José to return home. He agrees when he learns that his mother is dying, but before he leaves he warns Carmen that they will meet again.

Act IV
Back in Seville, the crowd cheers the bullfighters on their way to the arena. Carmen arrives on Escamillo’s arm, and Frasquita and Mercédès warn her that José is nearby. Unafraid, she waits outside the entrance as the crowds enter the arena. José appears and begs Carmen to forget the past and start a new life with him. She calmly tells him that their affair is over: she was born free and free she will die. The crowd is heard cheering Escamillo. José keeps trying to win Carmen back. She takes off his ring and throws it at his feet before heading for the arena. José stabs her to death.


Synopsis

Carmen

ACTO I. Sevilla, hacia 1830. En una plaza, frente a una fábrica de tabaco, unos soldados observan a los transeúntes. Entre ellos se encuentra Micaëla, una campesina que busca a un oficial llamado Don José. Moralès, el cabo, le dice que llegará pronto, con el cambio de la guardia. Los soldados intentan flirtear con Micaëla, pero ella se va corriendo. Se aproxima el cambio de la guardia, dirigido por el teniente Zuniga, y José se entera por Moralès de que lo buscaba una muchacha. Cuando suena la campana de la fábrica, los hombres de Sevilla se reúnen para ver a las obreras volver a sus puestos de trabajo tras el almuerzo, sobre todo a la gitana Carmen, su favorita. Ella les dice a sus admiradores que el amor no respeta ninguna regla (“L’amour est un oiseau rebelle”). Solo hay un hombre que no le presta atención: Don José. Provocativa, Carmen le tira una flor y las chicas vuelven a la fábrica.
José recoge la flor. Vuelve Micaëla con una carta, y un beso, de parte de la madre de José (Dúo: “Parle-moi de ma mère”). Cuando empieza a leer la carta, Micaëla lo deja solo. Él está a punto de tirar la flor cuando en el interior de la fábrica se produce una pelea entre Carmen y otra muchacha. Zuniga envía a José a buscar a la gitana. Carmen se niega a responder a las preguntas de Zuniga, y ordenan a José que la lleve a prisión. Una vez a solas con él, Carmen lo seduce con la idea de una cita en la taberna de Lillas Pastia (“Près des remparts de Séville”). Cautivado, José accede a dejarla escapar. Mientras van camino de la prisión, Carmen huye y Don José es arrestado.
ACTO II. Carmen y sus amigas Frasquita y Mercédès entretienen a los huéspedes de la taberna de Lillas Pastia (“Les tringles des sistres tintaient”). Zuniga le dice a Carmen que José acaba de salir de la cárcel. Entra el torero Escamillo, quien se jacta de los placeres de su profesión, en concreto de los relacionados con las damas (“Votre toast, je peux vous le rendre”). Flirtea con Carmen, pero ella lo rechaza con coquetería.
Cuando los huéspedes de la taberna se van con Escamillo, los contrabandistas Dancaïre y Remendado explican su último plan a las mujeres (Quinteto: “Nous avons en tête une affaire”). Frasquita y Mercédès están deseando ayudarles pero Carmen se niega porque está enamorada. Se escucha a José cantar en la distancia. Los contrabandistas se retiran. Carmen despierta los celos de José al mencionar que ha estado bailando con Zuniga. Él le declara su amor, pero cuando oye las cornetas le dice que tiene que volver al cuartel. Carmen se ríe de él, quejándose de que ya no la ama. Para demostrarle que está equivocada, le muestra la flor que ella le arrojó y le confiesa que fue su perfume lo que mantuvo vivo su amor las semanas que pasó en prisión (“La fleur que tu m’avais jetée”). Ella se muestra indiferente: si realmente la amara, desertaría y viviría libre con ella en las montañas. José se niega, y Carmen le dice que se vaya. Zuniga entra bruscamente. Presa de los celos, José desenvaina su espada. Vuelven los contrabandistas y desarman a Zuniga. José ahora no tiene otra elección que desertar y unirse a ellos.
ACTO III. Los contrabandistas descansan en su escondite de las montañas. Carmen y José se pelean. Ella le dice que su amor se está extinguiendo y le aconseja que vuelva a vivir con su madre. Cuando las mujeres echan las cartas para adivinar su futuro, Frasquita y Mercédès ven amor y fortuna para ellas, pero las cartas de Carmen predicen muerte: para ella y para José (“En vain pour éviter les réponses amères”). Cuando los contrabandistas parten para la ciudad, aparece Micaëla asustada (“Je dis que rien ne m’épouvante”). Se oye una disparo y ella se esconde. José le ha disparado a un intruso, que resulta ser Escamillo. Él le dice a José que ha venido a buscar a Carmen y le habla de su anterior amante, un soldado que desertó del ejército para estar con ella. José se identifica y los dos hombres luchan. Cuando vuelven los contrabandistas, los separan. Escamillo invita a todo el mundo, especialmente a Carmen, a su próxima corrida en Sevilla. Se va Escamillo y aparece Micaëla. Ella le ruega a José que regrese a casa. Él solo accede cuando se entera de que su madre está muriendo. José le asegura a Carmen que volverán a encontrarse, y se va con Micaëla.
ACTO IV. Sevilla. La multitud aclama a los toreros al entrar al ruedo. Carmen llega del brazo de Escamillo. Frasquita y Mercédès le avisan de que José se encuentra entre el público. Ella les dice que no tiene miedo, y espera a que entre un grupo en la plaza. Aparece José y le suplica que olvide el pasado y empiece una nueva vida junto a él, pero ella le dice tranquilamente que lo suyo ha terminado (Dúo: “C’est toi!—C’est moi!”), y se dirige hacia la entrada. Cuando José intentar cerrarle el paso, ella acaba perdiendo la paciencia y le tira el anillo que le había regalado. José la apuñala. Ella cae muerta y él se entrega a la multitud.

Synopsis

Carmen

ACTE I. Séville, vers 1830. Dans un square, devant une usine de tabac, des soldats observent les passants. Parmi ceux-ci est Micaëla, une paysanne, qui cherche un officier du nom de Don José. Moralès, le caporal, lui affirme qu'il va bientôt arriver, lors de la relève de la garde. Les soldats essaient de flirter avec Micaëla, mais celle-ci s'enfuit. La relève de la garde approche, menée par le lieutenant Zuniga. José apprend par Moralès qu'une jeune fille le cherchait. Lorsque la cloche de l'usine sonne, les hommes de Séville se rassemblent pour regarder les ouvrières revenir de leur déjeuner—en particulier la gitane Carmen, leur favorite. Elle déclare à ses admirateurs que l'amour n'obéit à aucune loi (“L’amour est un oiseau rebelle”). Seul un homme ne lui prête aucune attention : Don José. D'un geste aguicheur, Carmen lui jette une fleur, et les jeunes filles rentrent dans l'usine.
José ramasse la fleur. Micaëla revient, porteuse d'une lettre—et d'un baiser—de la part de la mère de José (Duo : "Parle-moi de ma mère"). Lorsqu'il entreprend la lecture de la lettre, Micaëla le laisse seul. Il est sur le point de jeter la fleur lorsqu'une rixe éclate à l'intérieur de l'usine entre Carmen et une autre jeune fille. Zuniga envoie José chercher la gitane. Carmen refuse de répondre aux questions de Zuniga, et José reçoit l'ordre de l'emmener en prison. Restée seule avec lui, elle le séduit par l'évocation d'un rendez-vous à la taverne de Lillas Pastia (“Près des remparts de Séville”). Fasciné, José accepte de la laisser s'enfuir. Tandis qu'ils se dirigent vers la prison, Carmen s'échappe, et Don José est arrêté.
ACTE II. Carmen et ses amies Frasquita et Mercédès divertissent les hôtes de la taverne de Lillas Pastia (“Les tringles des sistres tintaient”). Zuniga annonce à Carmen que José vient d'être libéré de prison. Le toréador Escamillo entre et vante les plaisirs de son métier, surtout ceux qui concernent ces dames ("Votre toast, je peux vous le rendre"). Il flirte avec Carmen, qui le repousse avec coquetterie.
Lorsque les hôtes de la taverne partent avec Escamillo, les contrebandiers Dancaïre et Remendado font part aux jeunes femmes de leur dernier plan (Quintette : “Nous avons en tête une affaire”). Frasquita et Mercédès sont prêtes à offrir leur assistance, mais Carmen refuse de se joindre à elles, car elle est amoureuse. On entend José chanter dans le lointain. Les contrebandiers se retirent. Carmen attise la jalousie de José en lui disant qu'elle a dansé avec Zuniga. Il lui proclame son amour, mais on entend alors des clairons, et il déclare qu'il doit rentrer à sa caserne. Carmen se moque de lui, et prétend qu'il ne l'aime pas. Pour lui donner tort, il lui montre la fleur qu'elle lui a jetée, et avoue que son parfum évanescent a entretenu son amour pendant les semaines qu'il a passées en prison (“La fleur que tu m’avais jetée”). Elle demeure indifférente : s'il l'aimait réellement, il déserterait et la rejoindrait pour vivre librement dans les montagnes. José refuse, et Carmen lui ordonne de partir. Zuniga fait irruption dans la conversation. Fou de rage et de jalousie, José tire son épée. Les contrebandiers reviennent, et désarment Zuniga. José n'a maintenant d'autre choix que de déserter et de se joindre à eux.
ACTE III. Les contrebandiers se reposent dans leur repaire au cœur des montagnes. Carmen et José se disputent. Elle admet que son amour s'affaiblit et lui conseille de retourner vivre chez sa mère. Lorsque les femmes tirent les cartes pour lire leur avenir, Frasquita et Mercédès voient amour et fortune pour elles-mêmes, mais les cartes de Carmen prédisent la mort-–pour elle et pour José (“En vain pour éviter les réponses amères”). Tandis que les contrebandiers partent pour la ville, Micaëla, effrayée, paraît (“Je dis que rien ne m’épouvante”). Un coup de feu retentit. Elle se cache. José a tiré sur un intrus, qui s'avère être Escamillo. Il dit à José qu'il est venu trouver Carmen, et parle de l'ancien amant de celle-ci, un soldat qui a déserté pour la rejoindre. José se fait connaître, et les deux hommes se battent. Les contrebandiers, de retour, les séparent. Escamillo invite tout le monde, et Carmen en particulier, à sa prochaine corrida. Escamillo sort, et Micaëla paraît. Elle supplie José de retourner chez lui. Il n'accepte que lorsqu'il apprend que sa mère est mourante. Il promet à Carmen qu'ils se reverront, et s'en va avec Micaëla.
ACTE IVSéville. La foule acclame les toréadors à leur entrée dans l'arène. Carmen paraît au bras d'Escamillo. Frasquita et Mercédès la préviennent que José est présent dans la foule. Elle leur assure qu'elle n'a pas peur, et patiente, tandis que la foule entre dans l'arène. José paraît, et supplie Carmen d'oublier le passé et de commencer une nouvelle vie avec lui, mais elle lui annonce calmement que leur histoire est finie (Duo : C’est toi!—C’est moi!"), et se dirige vers l'entrée. Lorsque José tente de l'arrêter, elle cède finalement à la colère et jette aux pieds de José la bague qu'il lui avait donnée. José la tue d'un coup d'épée et se rend à la foule de badauds.

Synopsis

Carmen

Erster Akt
Sevilla um 1830. Auf einem Platz vor einer Tabakfabrik beobachten die Soldaten die Passanten. Unter ihnen ist das Bauernmädchen Micaëla, das nach einem Offizier namens Don José sucht. Der Unteroffizier Morales sagt ihr, dass er bald kommen werde, wenn die Wache abgelöst werde. Die Soldaten versuchen mit Micaëla zu flirten, aber sie läuft davon. Die Wachablösung nähert sich unter der Führung von Leutnant Zuniga, und Morales erzählt José, dass ein Mädchen nach ihm gefragt habe. Als die Fabrik-Sirene erschallt, versammeln sich die Männer Sevillas, um die Frauen anzuschauen, die von ihrer Mittagspause zurückkommen – vor allem ihre Favoritin, die Zigeunerin Carmen. Sie erzählt ihren Verehrern, dass die Liebe keinerlei Gesetzen gehorche („L’amour est un oiseau rebelle“). Nur ein Mann schenkt ihr Beachtung: Don José. Carmen wirft ihm kokettierend eine Blume zu, und die Mädchen kehren in die Fabrik zurück.
José hebt die Blume auf. Micaëla kommt zurück und bringt ihm einen Brief – und einen Kuss – von Josés Mutter (Duett: „Parle-moi de ma mère“). Als er beginnt, den Brief zu lesen, lässt Micaëla ihn allein. Er ist dabei, die Blume wegzuwerfen, als in der Fabrik ein Streit zwischen Carmen und einem anderen Mädchen ausbricht. Zuniga schickt José, um die Zigeunerin herauszuholen. Carmen weigert sich, Zunigas Fragen zu beantworten, und José wird abkommandiert, sie ins Gefängnis zu eskortieren. Als sie mit ihm allein ist, verführt sie ihn mit dem Versprechen eines Stelldicheins in der Taverne von Lillas Pastia („Près des remparts de Séville“). Fasziniert stimmt José zu, sie entkommen zu lassen. Als sie sich auf den Weg zum Gefängnis machen, entkommt Carmen und Don José wird verhaftet.
Zweiter Akt
Carmen und ihre Freundinnen Frasquita und Mercedes unterhalten die Gäste in Lillas Pastias Taverne („Les tringles des sistres tintaient“). Zuniga erzählt Carmen, dass José gerade aus dem Gefängnis entlassen wurde. Der Stierkämpfer Escamillo kommt herein und brüstet sich mit den Freuden seines Berufes, vor allem denjenigen, die mit den Frauen zu tun haben („Votre toast, je peux vous le rendre“). Er flirtet mit Carmen, aber sie spielt die Spröde.
Als die Gäste der Taverne sich mit Escamillo verabschieden, erklären die Schmuggler Dancaïre und Remendado den Frauen ihre neusten Pläne (Quintett: „Nous avons en tête une affaire“). Frasquita und Mercedes sind bereit, ihnen zu helfen, aber Carmen weigert sich, weil sie sich verliebt hat. In der Ferne hört man José singen, und die Schmuggler ziehen sich zurück. Carmen macht José eifersüchtig, indem sie ihm erzählt, sie habe mit Zuniga getanzt. Er macht ihr eine Liebeserklärung, aber als die Signalhörner ertönen, sagt er, er müsse in die Kaserne zurück. Carmen macht sich über ihn lustig und wirft ihm vor, sie nicht zu lieben. Um das Gegenteil zu beweisen, zeigt er ihr die Blume, die sie ihm zugeworfen hatte, und gesteht, wie ihr schwindender Duft seine Liebe während der Wochen im Gefängnis bestärkt habe („La fleur que tu m’avais jetée“). Sie lässt sich nicht beeindrucken: Wenn er sie wirklich lieben würde, würde er desertieren und mit ihr ein freies Leben in den Bergen beginnen. José weigert sich, und Carmen schickt ihn fort. Zuniga platzt herein, und in einem Anfall von wütender Eifersucht zieht José sein Schwert gegen ihn. Die Schmuggler kehren zurück und entwaffnen Zuniga. Nun hat José keine andere Wahl als zu desertieren und sich den Schmugglern anzuschließen.
Dritter Akt
Die Schmuggler ruhen sich in ihrem Versteck in den Bergen aus. Carmen und José streiten sich. Sie gibt zu, dass ihre Liebe zu ihm mehr und mehr verblasst, und rät ihm, zu seiner Mutter zurückzukehren. Als die Frauen die Karten nach dem Schicksal befragen, sehen Frasquita und Mercedes für sich selbst Liebe und Glück, Carmen aber sagen die Karten den Tod voraus – ihren eigenen und Josés („En vain pour éviter les réponses amères“). Ein Schuss erklingt, und sie versteckt sich. José hat auf einen Eindringling geschossen, der sich als Escamillo herausstellt. Er sagt José, dass er gekommen ist, um Carmen zu finden, und erwähnt ihren vorigen Geliebten, einen Soldaten, der desertiert sei, um bei ihr zu sein. José enthüllt seine Identität, und die beiden kämpfen. Die zurückkehrenden Schmuggler trennen sie, und Escamillo lädt alle Anwesenden, besonders Carmen, zu seinem nächsten Kampf in Sevilla ein. Escamillo geht, und Micaëla tritt auf. Sie fleht José an, nach Hause zurückzukehren. Er stimmt erst zu, als sie ihm sagt, dass seine Mutter im Sterben liege. Er versichert Carmen, dass sie sich wiedersehen werden, und geht mit Micaëla.
Vierter Akt
Sevilla. Die Menge bejubelt die Stierkämpfer, als sie die Arena betreten. Carmen geht an Escamillos Arm, und Frasquita und Mercedes warnen sie, dass José in der Menge sei. Sie sagt ihnen, dass sie sich nicht fürchte, und wartet, während die Menge in die Arena strömt. José erscheint und fleht Carmen an, die Vergangenheit zu vergessen und mit ihm ein neues Leben anzufangen, aber sie sagt ihm ruhig, dass ihre Affäre vorbei sei (Duett: „C’est toi! – C’est moi!“) und wendet sich zum Eingang. Als José ihr den Weg versperrt, wird sie endlich wütend und wirft ihm den Ring zu Füßen, den er ihr geschenkt hatte. José ersticht sie und ergibt sich der zusammenströmenden Menschenmenge.


Synopsis

Carmen

Atto I
Siviglia. Nella piazza cittadina accanto alla fabbrica di sigarette, un gruppo di soldati osserva i passanti. Tra di loro c’è Micaëla, una contadina, che cerca il caporale Don José. Moralès, un altro caporale, le dice che José tornerà dopo il cambio di guardia. Arriva la guardia di cambio, condotta dal tenente Zuniga, e Don José viene a sapere che Micaëla lo sta cercando. Suona la campana della fabbrica e gli uomini si raggruppano per guardare le donne che escono per la pausa, soprattutto la bella Carmen, la loro preferita. Carmen dice ai suoi ammiratori che l’amore è libero e non ubbidisce alle regole (“L’amour est un oiseau rebelle”). Soltanto un uomo non le presta attenzione: Don José. Carmen gli lancia una rosa prima di tornare al lavoro. Don José raccoglie la rosa e la nasconde al ritorno di Micaëla, che gli porge una lettera da parte di sua madre, che vive in un villaggio di campagna (Duetto: “Parle-moi de ma mère”). Don José comincia a leggere la lettera e Micaëla lo lascia solo. José sta per buttare via la lettera quando sente di una rissa all’interno della fabbrica: Carmen sta litigando con un’altra donna. Zuniga ordina a José di recuperare Carmen. Questa si rifiuta di degnare la sua attenzione alle richieste di Zuniga, che a sua volta ordina a José di arrestarla. Rimasti soli, Carmen comincia a sedurre José suggerendogli di ritrovarsi la sera stessa alla taverna di Lillas Pastia (“Près des remparts de Séville”). Ipnotizzato, José accetta di liberarla. Si allontanano dalla prigione e Carmen fugge. José è arrestato.
Atto II
Carmen intrattiene gli ospiti della taverna con le sue amiche Frasquita e Mercedes (“Les triangles des sistres tintaient”). Zuniga annuncia a Carmen il rilascio di Don José. Entra il toréador Escamillo, vantandosi della qualità della sua professione (“Votre toast, je peux vous le rendre”), e amoreggia con Carmen, che gli annuncia di non essere più disponibile. I clienti, incluso Escamillo, se ne vanno e rimangono solo i contrabbandieri Dancaïre e Remendado che spiegano alle donne il loro prossimo colpo (Quintetto: “Nous avons en tête une affaire”). Frasquita e Mercédès sono pronte ad aiutarli, ma Carmen rifiuta perché dice di essere innamorata. I contrabbandieri se ne vanno all’arrivo di José. Carmen lo fa ingelosire raccontandogli come ha ballato per Zuniga. Poi balla per lui. Quando squilla la tromba militare, José deve tornare alle baracche. Carmen lo prende in giro. Per provarle il suo amore, José le mostra la rosa che lei gli aveva lanciato e le confessa che l’odore della rosa lo ha aiutato a sormontare le settimane passate in prigione (“La fleur que tu m’avais jetée”). Carmen non è impressionata: se lui la amasse realmente, lascerebbe l’esercito per seguirla nelle montagne, scegliendo una vita d’amore e di libertà. José rifiuta e Carmen lo caccia via. Entra Zuniga, e José, preso dalla gelosia, lo aggredisce. I contrabbandieri disarmano Zuniga. José non ha più scelta, è obbligato a seguirli nella loro avventura.
Atto III
Nel nascondiglio dei contrabbandieri, Carmen e José litigano. Carmen ammette che il suo amore per lui sta diminuendo e gli consiglia di tornare a vivere dalla madre. Frasquita e Mercedes leggono i tarocchi. Le carte promettono loro amore e ricchezza, ma le carte di Carmen e José prevedono la morte (“Carreau! Pique!… La mort!”). Micaëla appare, impaurita dal luogo e soprattutto intimidita dalla donna che le ha rubato il suo José e che lo ha trasformato in criminale (“Je dis que rien ne m’épouvante”). Un rumore di sparo la fa nascondere. È José che ha sparato ad un intruso, prima di rendersi conto che si tratta di Escamillo. Questo dice a José di essere venuto a trovare Carmen e i due uomini litigano. I contrabbandieri li separano e Escamillo invita tutti, e soprattutto Carmen, alla sua prossima corrida. Escamillo se ne va e Micaëla esce dal suo nascondiglio pregando José di tornare a casa: sua mamma sta morendo. José decide di andare a trovarla ma prima di partire, promette a Carmen che un giorno si rivedranno.
Atto IV
A Siviglia, il pubblico acclama i toreador che si dirigono verso l’arena. Carmen è a braccetto con Escamillo. Frasquita e Mercedes la avvertono che José è nei paraggi. Carmen non ha paura e lo aspetta all’entrata dell’arena. José appare e prega Carmen di dimenticare il passato e di dare un’altra chance alla loro relazione (Duetto: “C’est toi!—C’est moi!”). Carmen gli annuncia con molta calma che la loro relazione è finita: è nata libera e morirà libera. Il pubblico acclama Escamillo. José insiste con Carmen che perde una staffa e si toglie l’anello regalatogli da José e glielo tira in faccia. José, preso dall’ira, pugnala Carmen che cade, morta. Poi si arrende alla folla che lo ha circondato.

Synopsis

Carmen

1º ato. Sevilha, por volta de 1830. Em uma praça pública em frente a uma fábrica de tabaco, soldados observam os transeuntes, entre os quais, Micaela, uma camponesa que está procurando um oficial de nome José. O cabo Morales informa-lhe que ele chegará logo com a rendição da guarda. Os soldados tentam flertar com Micaela, mas ela foge. A guarda substituta se aproxima, dirigida pelo tenente Zuñiga. Morales conta a José que uma moça o procura. Quando toca o sino da fábrica, os homens de Sevilha se reúnem para observar as trabalhadoras voltarem do intervalo do almoço, especialmente a sua predileta, a cigana Carmen. Ela informa aos admiradores que o amor não obedece a regras (“L’amour est un oiseau rebelle”). Somente um homem não presta atenção a ela: Dom José. De modo coquete, Carmen joga-lhe uma flor e as moças retornam ao interior da fábrica.
José pega a flor. Micaela volta, trazendo uma carta (e um beijo) da mãe de José (dueto: “Parle-moi de ma mère”). Quando ele começa a ler a carta, Micaela o deixa sozinho. Ele está prestes a jogar a flor fora quando, dentro da fábrica, se inicia uma briga entre Carmen e outra moça. Zuñiga manda José buscar a cigana. Carmen se recusa a responder às perguntas de Zuñiga e José recebe ordens de levá-la para a prisão. A sós com ele, ela o seduz com fantasias de um encontro na taverna de Lillas Pastia (“Près des remparts de Séville”). Hipnotizado, José concorda em deixá-la escapar. Ao partir para a prisão, Carmen escapole e Dom José é preso.
2º ato. Carmen e suas amigas Frasquita e Mercedes divertem os comensais na taverna de Lillas Pastia (“Les tringles des sistres tintaient”). Zuñiga diz a Carmen que José acabou de ser solto da prisão. O toureiro Escamillo adentra a taverna e se jacta dos prazeres de sua profissão, em especial dos que dizem respeito às moças (“Votre toast, je peux vous le rendre”). Ele flerta com Carmen, mas ela o afasta recatadamente.
Assim que os comensais da taverna partem com Escamillo, os contrabandistas Dancaire e Remendado explicam às mulheres os seus últimos planos (quinteto: “Nous avons en tête une affaire”). Frasquita e Mercedes se dispõem a ajudar, mas Carmen se recusa a acompanhá-las porque está apaixonada. À distância, ouve-se José cantando e os contrabandistas se retiram. Carmen desperta os ciúmes de José ao mencionar que estava dançando com Zuñiga. José declara o seu amor, mas quando se ouvem as cornetas, ele conta que deve retornar ao quartel. Carmen zomba dele, afirmando que ele não a ama. Para provar como ela se engana, ele mostra a flor que ela havia lhe jogado e confessa como o seu aroma esmorecido sustentou o seu amor durante as semanas no cárcere (“La fleur que tu m’avais jetée”). Ela não se impressiona: se ele realmente a ama, abandonaria o exército e viveria com ela uma vida livre nas montanhas. José se recusa e Carmen pede-lhe que vá embora. Zuñiga irrompe e, num rompante de ciúmes, José saca a espada. Os contrabandistas retornam e desarmam Zuñiga. Agora, José não tem opção senão desertar e se juntar a eles.
3º ato. Os contrabandistas descansam no seu esconderijo nas montanhas. Carmen e José brigam. Ela admite que o seu amor está se enfraquecendo e aconselha-o a voltar a viver com a mãe. Quando as mulheres tiram as cartas para ler o futuro, Frasquita e Mercedes antecipam o amor e a sorte para si próprias, mas as cartas de Carmen indicam a morte — dela e de José (“En vain pour éviter les réponses amères”). Enquanto os contrabandistas preparam-se para partir rumo à cidade, Micaela aparece, assustada (“Je dis que rien ne m’épouvante”). Escuta-se um tiro e ela se esconde. José atirou em um intruso, que afinal era Escamillo. Este informa a José que veio ao encontro de Carmen e menciona que o antigo amante desta, um soldado, desertou para ficar com ela. José se identifica e os dois homens lutam. Os contrabandistas, que retornavam, os separam e Escamillo convida a todos, especialmente a Carmen, para a sua próxima tourada em Sevilha. Escamillo parte e Micaela surge do esconderijo. Ela implora a José que retorne à sua casa. Ele concorda apenas quando descobre que a sua mãe está morrendo. Ele garante a Carmen que se encontrarão novamente e parte com Micaela.
4º ato. Sevilha. Quando os toureiros adentram a arena, a multidão os ovaciona. Carmen chega conduzida pelo braço de Escamillo, enquanto Frasquita e Mercedes advertem que José está presente na multidão. Carmen as informa que não tem medo e aguarda a entrada de uma multidão na arena. José surge e implora a Carmen que se esqueça do passado e comece uma nova vida com ele, mas, calmamente, ela lhe diz que o caso está terminado (Duet: “C’est toi!—C’est moi!”) e se encaminha para a entrada. Quando José tenta impedir a sua passagem, ela finalmente perde a paciência e joga aos pés de José o anel que ele havia lhe dado. José a apunhala mortalmente e se entrega à multidão que se forma.

Synopsis

Carmen

Первый акт. Севилья, примерно 1830 г. На городской площади, напротив табачной фабрики солдаты наблюдают за прохожими. Среди прохожих — Микаэла, крестьянская девушка, которая ищет офицера по имени дон Хозе. Капрал Моралес говорит ей, что дон Хозе прибудет, вместе со сменой караула. Солдаты пытаются заигрывать с Микаэлой, но она убегает. Подходит сменный караул во главе с лейтенантом Суньигой, и Моралес рассказывает Хозе, что его искала девушка. Когда звонит фабричный звонок, мужская часть населения Севильи собирается посмотреть, как работницы табачной фабрики — и особенно их любимица Кармен — возвращаются на фабрику после перерыва на обед. Кармен говорит своим поклонникам, что любовь не знает правил («L’amour est un oiseau rebelle»). На Кармен не обращает внимания только один мужчина: дон Хозе. Кармен кокетливо бросает ему цветок, и девушки уходят на работу.
Хосе поднимает цветок. Микаэла возвращается. Она принесла с собой письмо от матери Хозе и поцелуй (дуэт «Parle-moi de ma mere»). Когда Хозе начинает читать письмо, Микаэла оставляет его в одиночестве. Он уже готов выбросить цветок, когда на фабрике начинается драка между Кармен и другой девушкой. Суньига отправляет Хозе задержать Кармен. Кармен отказывается отвечать на вопросы Суньиги, и Хозе получает приказ отвести ее в тюрьму. Оставшись наедине с Хозе, Кармен обольщает его приглашением на свидание в таверне «Лилас Пастья» («Près des remparts de Séville»). Очарованный Хозе соглашается помочь Кармен в побеге. Кармен бежит по пути в тюрьму, а дон Хозе попадает под арест.
Второй акт. Кармен и ее подруги Фраскита и Мерседес развлекают публику в таверне «Лилас Пастья» («Les tringles des sistres tintaient»). Суньига сообщает Кармен, что Хозе выпустили из тюрьмы. В таверну входит тореадор Эскамильо и с гордостью рассказывает о радостях своей профессии, особенно о радостях, связанных с прекрасным полом («Votre toast, je peux vous le render»). Он флиртует с Кармен, но она жеманно отвергает его ухаживания.
Когда посетители таверны уходят вместе с Эскамильо, контрабандисты Данкайро и Ремендадо посвящают девушек в свой последний план (квинтет «Nous avons en tête une affaire»). Фраскита и Мерседес готовы помочь контрабандистам, но Кармен отказывается, потому что она влюблена. Издалека слышится пение Хозе, и контрабандисты скрываются. Кармен вызывает ревность Хозе, когда говорит ему, что танцевала с Суньигой. Хозе признается ей в любви, но раздается звук труб — ему пора возвращаться в казарму. Кармен дразнит его, говорит, что он ее не любит. Чтобы доказать ей свои чувства, Хозе показывает ей цветок, который она бросила ему у фабрики, и признается, что в тюрьме аромат этого увядшего цветка помог ему сохранить свою любовь («La fleur que tu m’avais jetée»). Но Кармен это не убеждает: если Хозе ее любит, он должен дезертировать из армии и жить с ней свободной жизнью в горах. Хозе отказывается, и Кармен велит ему уходить. В таверну врывается Суньига, и взревновавший Хозе выхватывает шпагу. Возвращаются контрабандисты, которые разоружают Суньигу. У Хозе не остается иного выхода — теперь ему придется дезертировать и присоединиться к контрабандистам.
Третий акт. Контрабандисты укрылись в своем убежище в горах. Кармен и Хозе ссорятся. Она признается, что ее любовь уже не так сильна и советует ему возвратиться к своей матери. Девушки гадают на картах. Фраскиа и Мерседес видят любовь и удачу для себя, но карты Кармен говорят о смерти — для нее и Хозе («En vain pour éviter les réponses amères»). Контрабандисты отправляются в город. Появляется испуганная Микаэла («Je dis que rien ne m’épouvante»). Раздается выстрел и она прячется. Хозе стрелял в чужака. Это Эскамильо. Он говорит Хозе, что пришел в поисках Кармен и упоминает ее бывшего любовника — солдата, который ради нее дезертировал из армии. Хозе объявляет, кто он такой, и между ним и Эскамильо начинается драка. Их разнимают вернувшиеся контрабандисты, и Эскамильо приглашает всех — а особенно Кармен — на свою следующую корриду в Севилье. Эскамильо уходит. Из укрытия появляется Микаэла. Она умоляет Хозе вернуться домой. Он соглашается лишь тогда, когда узнает, что его мать смертельно больна. Хозе обещает Кармен, что они еще встретятся, и уходит вместе с Микаэлой.
Четвертый акт. Севилья. Толпа приветствует выходящих на арену тореадоров. Кармен появляется под руку с Эскамильо. Фраскита и Мерседес предупреждают ее, что в толпе находится Хозе. Она говорит им, что не боится, и ждет, пока толпа заполнит арену. Появляется Хозе и умоляет Кармен забыть прошлое и начать с ним новую жизнь, но она спокойно заявляет ему, что их роман окончен (дуэт «C’est toi!—C’est moi!»), и удаляется в сторону входа. Когда Хозе пытается преградить ей путь, она выходит из себя и бросает к его ногам подаренное им кольцо. Хозе закалывает ее ножом и сдается на милость толпы.