2014–15 Season Buy Tickets

Synopsis

La Bohème

Act I
Paris, the 1830s. In their Latin Quarter garret, the near-destitute artist Marcello and poet Rodolfo try to keep warm on Christmas Eve by feeding the stove with pages from Rodolfo’s latest drama. They are soon joined by their roommates—Colline, a philosopher, and Schaunard, a musician, who brings food, fuel, and funds he has collected from an eccentric student. While they celebrate their unexpected fortune, the landlord, Benoit, comes to collect the rent. After making the older man drunk, they urge him to tell of his flirtations, then throw him out in mock indignation at his infidelity to his wife. As his friends depart to celebrate at the Café Momus, Rodolfo remains behind to finish an article but promises to join them later. There is another knock at the door—the visitor is Mimì, a pretty neighbor, whose candle has gone out on the stairway. As she enters the room she suddenly feels faint. Rodolfo gives her a sip of wine, then helps her to the door and relights her candle. Mimì realizes she lost her key when she fainted, and as the two search for it, both candles are blown out. Rodolfo finds the key and slips it into his pocket. In the moonlight, he takes Mimì’s hand and tells her about his dreams. She recounts her life alone in a lofty garret, embroidering flowers and waiting for the spring. Rodolfo’s friends are heard outside, calling him to join them. He responds that he is not alone and will be along shortly. Happy to have found each other, Mimì and Rodolfo embrace and leave, arm in arm, for the café.

Act II
Amid the shouts of street hawkers near the Café Momus, Rodolfo buys Mimì a bonnet and introduces her to his friends. They all sit down and order supper. The toy vendor Parpignol passes by, besieged by children. Marcello’s former sweetheart, Musetta, makes a noisy entrance on the arm of the elderly but wealthy Alcindoro. The ensuing tumult reaches its peak when, trying to gain Marcello’s attention, she sings a waltz about her popularity. Complaining that her shoe pinches, she sends Alcindoro off to fetch a new pair. The moment he is gone, she falls into Marcello’s arms and tells the waiter to charge everything to Alcindoro. Soldiers march by the café, and as the bohemians fall in behind, Alcindoro rushes back with Musetta’s shoes.

Act III
At dawn on the snowy outskirts of Paris, a customs official admits farm women to the city. Guests are heard drinking and singing within a tavern. Mimì arrives, searching for the place where Marcello and Musetta now live. When the painter appears, she tells him of her distress over Rodolfo’s incessant jealousy. She says she believes it is best that they part. Rodolfo, who has been asleep in the tavern, comes outside. Mimì hides nearby, though Marcello thinks she has left. Rodolfo tells his friend that he wants to separate from Mimì, blaming her flirtatiousness. Pressed for the real reason, he breaks down, saying that her coughing can only grow worse in the poverty they share. Overcome with emotion, Mimì comes forward to say goodbye to her lover. Marcello runs back into the tavern upon hearing Musetta’s laughter. While Mimì and Rodolfo recall past happiness, Marcello returns with Musetta, quarreling about her flirting with a customer. They hurl insults at each other and part, but Mimì and Rodolfo decide to remain together until spring.

Act IV
Months later in the garret, Rodolfo and Marcello, now separated from their girlfriends, lament their loneliness. Colline and Schaunard bring a meager meal. To lighten their spirits the four stage a dance, which turns into a mock duel. At the height of the hilarity Musetta bursts in with news that Mimì is outside, too weak to come upstairs. As Rodolfo runs to her aid, Musetta relates how Mimì begged to be taken to Rodolfo to die. She is made as comfortable as possible, while Musetta asks Marcello to sell her earrings for medicine and Colline goes off to pawn his overcoat. Left alone, Mimì and Rodolfo recall their meeting and their first happy days, but she is seized with violent coughing. When the others return, Musetta gives Mimì a muff to warm her hands and prays for her life. Mimì slowly drifts into unconsciousness. Schaunard realizes that she is dead, and Rodolfo is left desperate.


Synopsis

La Bohème

Acto I: Nochebuena, alrededor de 1830. En la buhardilla parisina que comparte con otros dos artistas, el pintor Marcello y el escritor Rodolfo bromean acerca del hecho de que el frío evita que se pongan a trabajar. Rodolfo detiene a su amigo de romper una silla para avivar el fuego y le ofrece a cambio sacrificar el manuscrito de su obra de teatro. Un tercer compañero de cuarto, el filósofo Colline, entra, quejándose de que las tiendas de empeño están cerradas por el día festivo, así que no pudo empeñar sus libros. Cuando el fuego se extingue en la estufa, los tres se sorprenden por la entrega de leña y de provisiones, que anuncian el regreso del músico Schaunard, quien recientemente consiguió un empleo. Apenas los cuatro deciden salir a cenar, son interrumpidos por el casero, Benoit, quien les recuerda que deben tres meses de alquiler. Dándole vino, distraen su atención del alquiler y le hacen bromas. Dividiéndose el dinero que Schaunard trajo consigo, se van, excepto Rodolfo, que quiere terminar un artículo antes de reunirse con los otros. Apenas ha comenzado a trabajar cuando tocan a la puerta. Aparece una joven, que le explica que su vela se apagó en las escaleras. Ella se siente débil por un momento, y Rodolfo la lleva a descansar a una silla; él se da cuenta de su aspecto enfermizo y le ofrece vino. Ella se alista para irse, pero no encuentra su llave. Mientras la buscan, Rodolfo la encuentra y la pone en su bolsillo para poder mantenerla ahí un poco más. Tocándola por casualidad mientras continúan con la búsqueda, Rodolfo comenta sobre la frialdad de su mano, y le pide que se siente mientras le cuenta acerca de su obra. Cuando él le pide que hable sobre sí misma, ella dice que su sobrenombre es Mimí y que hace trabajos de costura y bordado, pero prefiere las flores auténticas de la primavera a las que ella hace. Cuando escucha que sus amigos lo llaman desde afuera, se voltea a Mimí y le declara que ella es su sueño de amor convertido en realidad. Aturdida, ella le sugiere que se unan a sus amigos en el restaurante; se marchan, hablando de su recién descubierto amor.

Acto II: Afuera del Café Momus, los vendedores y compradores hacen sus negocios y Rodolfo le compra un sombrero rosa a Mimí. Mientras se sientan en una de las mesas de afuera, Rodolfo les presenta a Mimí a sus amigos e improvisa un breve poema, diciendo que ella es su inspiración. Durante su conversación, una joven bonita y coqueta se acerca en compañía de un hombre mayor. Marcello reconoce a Musetta, un antiguo amor, y se la describe a Mimí como una desalmada seductora. Musetta intenta llamar la atención de Marcello; cuando él la ignora, ella se comporta cada vez más injuriosamente, apenando a Alcindoro, el hombre que la acompaña. Finalmente, ella comienza un vals popular, presumiendo que los hombres la admiran dondequiera que va. Esto provoca la respuesta esperada de Marcello. Para deshacerse de Alcindoro, Musetta finge que su zapato le aprieta y lo manda a traer otro; tan pronto se va, ella y Marcelo se abrazan. Los problemas se vislumbran cuando el mesero trae la cuenta, porque aparentemente el bolso de Schaunard fue hurtado, pero Musetta simplemente le pide al mesero que añada la cuenta a la de ella, entonces la deja para Alcindoro. Cuando los soldados de la Guardia Republicana pasan marchando, seguidos por niños emocionados, el grupo aclama a Musetta como la reina del barrio latino, y se dirige a su hogar, dejando a Alcindoro con la cuenta.

Acto III: En las afueras de París, Marcelo y Musetta establecen su residencia en una taberna, ganando su alojamiento pintando y dando lecciones de voz. Mimí aparece, buscando la hostería donde trabaja Marcello. Él sale y la saluda sorprendido. Aunque Rodolfo ha venido a la hostería, Marcello no se da cuenta de lo que Mimí le dice: que los celos constantes de su amado está destruyendo su relación. Con pesar, Marcello le aconseja a Mimí que deje a Rodolfo. Cuando Rodolfo aparece, diciéndole a Marcello que tiene intención de terminar con Mimí, ella alcanza a escuchar la conversación. Al principio llama a Mimí una coqueta incorregible, pero Rodolfo finalmente admite su verdadera preocupación: su tuberculosis sólo puede empeorar en esa vida de pobreza. Rodolfo se da cuenta de que Mimí está ahí cuando la escucha toser. Mimí le dice a Rodolfo que enviará a alguien para recoger sus pertenencias, y le ofrece su sombrero como recuerdo, diciéndole que deben separarse sin rencor alguno. Mientras tanto, Musetta y Marcello salen, al calor de una discusión y se separan en términos mucho menos amistosos.

Acto IV: Algunos meses después, en el barrio, Marcello y Rodolfo tratan de nuevo, sin éxito, de conseguir un empleo. Esta vez el problema es la preocupación sobre sus amores perdidos, quienes, lo admiten, fueron su inspiración. Schaunard entra con unos panecillos y Colline con un arenque, y los cuatro fingen que se trata de un banquete, actuando como nobles, bailando y escenificando un duelo falso. Interrumpiendo su diversión, Musetta abre la puerta, diciendo que ha traído a Mimí, quien está débil y enferma. Cuando Rodolfo trata de que se sienta cómoda, Musetta le explica a los otros que Mimí dejó a su actual admirador para morir cerca de Rodolfo. Musetta le da a Marcello sus pendientes para que los empeñe para comprar medicinas y traer a un doctor, y Colline ofrece su abrigo, que venderá con el mismo propósito. Mimí tranquiliza a Rodolfo respecto a su amor eterno así como el recuerdo de su primer encuentro. Después de un rato, Marcello regresa con un coñac, diciendo que un doctor viene en camino. Musetta dice una oración. Schaunard es el primero en darse cuenta que Mimí, quien parece dormitar, está muerta. Desconsolado, Rodolfo grita "Mimí".


Synopsis

La Bohème

Acte I: La veille de Noël, vers 1830. Dans la mansarde parisienne qu'ils partagent avec deux autres artistes, le peintre Marcello et l'écrivain Rodolfo ; ils plaisantent au sujet du fait que le froid les empêche de travailler. Rodolfo arrête son ami qui essaye de casser une chaise pour faire du feu et offre en rechange de sacrifier le manuscrit de sa pièce. Un troisième compagnon de chambre, le philosophe Colline, entre, se plaignant que les bureaux des prêteurs sur gage sont fermés pour les vacances, de sorte qu'il ne pouvait pas déposer en gage ses livres. Pendant que le feu se consume dans le fourneau, les trois compagnons sont étonnés par une livraison de bois de chauffage et de provisions, annonçant le retour du musicien Schaunard, qui a récemment obtenu un travail. Juste au moment où les quatre compagnons se décident de sortir pour le dîner, ils sont interrompus par le propriétaire, Benoît, qui leur rappelle qu'ils lui doivent trois mois de loyer. Lui donnant le vin, ils détournèrent son esprit du problème du loyer et le taquinèrent. Se répartissant l'argent que Schaunard a apporté, ils partent tous, sauf Rodolfo, qui veut terminer un article avant de rejoindre les autres. Il a à peine commencé le travail qu'on entend frapper à la porte. Une jeune femme apparaît, expliquant que sa bougie s'est éteinte dehors dans les escaliers. Elle se sent momentanément faible ; Rodolfo la soulage en lui offrant une chaise ; il remarque son aspect maladif et lui offre du vin. Elle est prête à partir, mais ne trouva pas sa clé. Pendant qu'ils cherchent, Rodolfo la trouve et la met dans sa poche ; ainsi, il peut la retenir plus longtemps. La touchant par hasard pendant qu'il continuaient de chercher, Rodolfo remarqua sur la moiteur de sa main et lui demande alors de s'asseoir pendant qu'il lui parle de son travail. Quand il lui demande de parler d'elle, elle dit que son surnom est Mimi et qu'elle fait de la couture et de la broderie, mais qu'elle préfère les vraies fleurs du printemps à ce qu'elle fait. En entendant ses amis appeler de l'extérieur, il se tourne vers Mimi et lui déclare que son rêve d'amour était en train de se réaliser. Agitée, elle lui suggère qu'ils partent rejoindre ses amis au restaurant ; ils partent et parlent de leur nouvel amour.

Acte II: Devant le Café Momus, les marchands et les clients font des affaires et Rodolfo achète à Mimi un bouquet de rose. Pendant qu'ils s'assoient à une table à l'extérieure, Rodolfo présente Mimi à ses amis et improvise un bref poème, lui signifiant son inspiration. Pendant leur conversation, une jolie jeune femme frivole s'approche, accompagnée d'un homme plus âgé. Marcello reconnu Musetta, l'un de ses anciens amoureux, et la décrit à Mimi comme étant tempétueuse et cruelle. Musetta essaie d'attirer l'attention de Marcello ; quand il l'ignore, elle se comporte de plus en plus outrageusement, embarrasant Alcindoro, l'homme assis à ses côtés. Enfin, elle commence une valse populaire, se vantant que les hommes l'admirent partout. Ceci évoque la réponse prévisible de Marcello. Pour se débarrasser d'Alcindoro, Musetta feint que ses chaussures la serrent et l'envoie en chercher d'autres ; dès qu'il partira, elle et Marcello s'embrassent. Les problèmes commencent quand le serveur apporte la note, parce que le contenu de la poche de Schaunard a été apparemment volé, mais Musetta demande simplement au serveur d'ajouter le prix à payer à sa note, puis la laisse pour Alcindoro. Comme les soldats de la Garde Républicaine marchaient derrière, suivi d'enfants passionnés, le groupe acclame Musetta comme la reine du Quartier Latin et rentrent chez eux, laissant la facture à payer à Alcindoro.

Acte III: Dans la banlieue parisienne, Marcello et Musetta avaient loué une résidence dans une taverne, gagnant leur vie en peignant et en donnant des leçons de vocale. Mimi apparaît, recherchant la taverne où Marcello travaille. Il sort et la salue avec surprise. Bien que Rodolfo soit venu à la taverne, Marcello ne sait pas ce que Mimi lui dit : la jalousie incessante de son amoureux était en train de détruire leur relation. Avec regrets, Marcello conseille Mimi de laisser Rodolfo. Quand Rodolfo apparaît, disant à Marcello qu'il a l'intention de casser avec Mimi, elle surprend la conversation. D'abord il dit que Mimi est un flirt incorrigible, mais Rodolfo admet finalement son vrai souci : sa tuberculose ne peut qu'empirer dans leur pauvre vie. Rodolfo réalise que Mimi est là quand il l'entend tousser. Mimi dit à Rodolfo qu'elle enverra chercher ses affaires, offrant son bonnet comme souvenir et dit qu'ils devraient se quitter sans amertume. En attendant, Musetta et Marcello sortent dehors, dans la flamme d'une discussion, et se quittent dans des termes moins sympathiques.

Acte IV: Quelques mois plus tard, dans la mansarde, Marcello et Rodolfo essayent de nouveau sans succès de travailler. Cette fois, le problème est préoccupant pour leurs bien-aimées perdus, en admettant qu'elles les avaient inspirés. Schaunard entre avec quelques sandwichs et Colline avec un hareng, qui représentaient un banquet pour les quatre, agissant en nobles, dansant et jouant un faux duel. Interrompant leur amusement, Musetta ouvre la porte, disant qu'elle a amenée Mimi qui était faible et malade. Pendant que Rodolfo essaye de la soulager, Musetta explique aux autres que Mimi avait quitté son admirateur actuel pour mourir auprès de Rodolfo. Musetta donne à Marcello ses boucles d'oreille pour les mettre en gage, afin de se procurer des médicaments et un docteur, et Colline offre son pardessus, qu'il vendra dans le même but. Mimi rassure Rodolfo de son amour intarissable et se rappelle leur première réunion. Après un moment, Marcello revient avec l'eau-de-vie fine, disant qu'un docteur allait venir. Musetta dit une prière. Schaunard est le premier à s'apercevoir que Mimi qui semblait endormie, était morte en fait. Rodolfo lance des cris de désolation en l'appelant.

Synopsis

La Bohème

ERSTER AKT. In ihrer Mansarde im Quartier Latin versuchen der hungernde Maler Marcello und der Poet Rodolfo am Weihnachtsabend ihr Zimmer zu wärmen, indem sie Rodolfos neustes Drama verbrennen. Bald kommen auch ihre zwei anderen Wohnungsgenossen dazu – Colline, ein junger Philosoph, und Schaunard, ein Musiker, der Essen, Brennholz und Geld von einem exzentrischen Schüler mitbringt. Während sie ihren unverhofften Reichtum feiern, kommt der Vermieter, Benoit, um die Miete zu verlangen. Sie geben ihm Wein, bringen ihn dazu, von seinen Frauengeschichten zu erzählen, und werfen ihn dann hinaus, Empörung über seine Untreue heuchelnd. Während seine Freude im Café Momus feiern gehen, bleibt Rodolfo zurück, um zu schreiben, und sagt ihnen, er komme nach. Es klopft wieder an der Tür; diesmal ist es die hübsche Nachbarin Mimi, deren Kerze im zugigen Treppenhaus ausgegangen ist. Kaum drinnen, fällt das Mädchen fast in Ohnmacht; nachdem er sie mit einem Schluck Wein wiederbelebt hat, hilft ihr Rodolfo zur Tür und zündet ihre Kerze wieder an. Mimi hat jedoch ihren Schlüssel verloren, als sie in Ohnmacht fiel, und als sie gemeinsam nach dem Schlüssel suchen, gehen beide Kerzen wieder aus. Im Dunkeln findet Rodolfo den Schlüssel und steckt ihn in die Tasche. Im Mondlicht nimmt er die zitternde Hand des Mädchens und erzählt ihr seine Träume („Che gelida manina“). Sie erzählt ihm von ihrem einsamen Leben in ihrer Mansarde, wo sie Blumen stickt und auf den Frühling wartet („Mi chiamano Mimì“). Rodolfos Freunde rufen von draußen nach ihm; er ruft zurück, dass er nicht allein sei und gleich nachkommen werde. Glücklich darüber, einander gefunden zu haben („O suave fanciulla“), umarmen sich Mimi und Rodolfo und gehen langsam, Arm in Arm, zum Café.

ZWEITER AKT. Bei einem der lärmenden Straßenhändler vor dem Café Momus kauft Rodolfo Mimi einen Hut und stellt sie dann seinen Freunden vor; sie setzen sich alle und bestellen ein Abendessen. Der Spielzeugverkäufer Parpignol kommt vorbei, umringt von hingerissenen Kindern. Marcellos ehemalige Freundin Musetta stolziert am Arm des älteren aber reichen Alcindoro herein. Die daraus resultierende Szene gipfelt darin, dass sie versucht, Marcellos Aufmerksamkeit zurückzugewinnen, indem sie einen Walzer über ihre eigene Beliebtheit singt („Quando me’n vo“). Sie beschwert sich darüber, dass ihr Schuh drückt und schickt Alcindoro fort, um ihr ein neues Paar zu besorgen. Sobald er fort ist, wirft sie sich Marcello in die Arme und sagt dem Kellner, er solle alles auf Alcindoros Rechnung schreiben. Soldaten marschieren am Café vorbei, und während die Bohème hinter ihnen herspaziert, kommt Alcindoro mit Musettas Schuhen zurückgeeilt.

DRITTER AKT. Bei Morgengrauen lassen die Zöllner an einem verschneiten Stadttor von Paris die Bauers- und Marktfrauen ein. Aus einem Gasthaus hört man Feierlärm. Bald darauf erscheint Mimi auf der Suche nach dem Ort, wo Marcello und Musetta jetzt leben. Als der Maler erscheint, erzählt sie ihm von Rodolfos ständiger Eifersucht, die sie quält („O buon Marcello, aiuto!“) Sie glaubt, dass sie sich am besten trennen. Rodolfo, der in dem Gasthaus eingeschlafen war, kommt heraus. Mimi versteckt sich in der Nähe, aber Marcello glaubt, sie sei gegangen. Der Poet erzählt Marcello zuerst, dass er sich von seiner Freundin trennen will, weil sie mit anderen Männern liebäugele; als er aber nach dem wahren Grund gefragt wird, gesteht er, dass ihr Husten nur schlimmer werden könne in der Armut, in der sie leben. Tränenüberströmt kommt Mimi hervor, um sich von ihrem Liebhaber zu verabschieden („Donde lieta uscì“), während Marcello in das Gasthaus zurückeilt, da er Musettas Gelächter hört. Während Mimi und Rodolfo sich an ihr vergangenes Glück erinnern, kommt Musetta aus dem Gasthaus gerannt und streitet sich mit Marcello, der sie beim Flirten erwischt hat („Addio dolce svegliare“). Der Maler und seine Geliebte trennen sich unter gegenseitigen Beschimpfungen, aber Mimi und Rodolfo beschließen, bis zum Frühling zusammenzubleiben.

VIERTER AKT. Nachdem sie sich beide von ihren Freundinnen getrennt haben, jammern Rodolfo und Marcello über die Einsamkeit in ihrer Mansarde („O Mimì, tu più non torni“). Colline und Schaunard bringen eine magere Mahlzeit mit; um sich aufzuheitern, fangen die vier an zu tanzen, was in ein gespieltes Duell ausartet. Auf dem Höhepunkt der Heiterkeit platzt Musetta herein und sagt, dass Mimi draußen sei, aber zu schwach um die Treppen heraufzusteigen. Während Rodolfo ihr zur Hilfe eilt, berichtet Musetta, dass Mimi darum gebeten hat, bei ihrem Liebhaber sterben zu dürfen. Dem armen Mädchen wird ein Bett gerichtet, so gut es geht. Musetta bittet Marcello, ihre Ohrringe für Medizin zu verkaufen, und Colline geht seinen Mantel pfänden, der ihn so lang warmgehalten hat („Vecchia zimarra“). Allein in der Mansarde („Sono andati?“) erinnern sich Mimi und Rodolfo an ihre erste Begegnung und ihre ersten Tage des Glücks, aber sie erleidet einen heftigen Hustenanfall. Als die anderen zurückkehren, gibt Musetta Mimi einen Muff, um ihre Hände zu wärmen, und betet für ihr Überleben. Als sie friedlich in die Bewusstlosigkeit abgleitet, schließt Rodolfo die Vorhänge, um das Licht zu brechen. Schaunard entdeckt, dass Mimi tot ist. Als Rodolfo dies begreift, wirft er sich verzweifelt über ihren Körper und ruft immer wieder ihren Namen.

Synopsis

La Bohème

Atto I: la Vigilia di Natale, circa 1830. Nel loro appartamento parigino condiviso con altri due artisti, Marcello (un pittore) e Rodolfo (uno scrittore) scherzano sul fatto che il freddo gli impedisca di lavorare. Marcello tenta di spaccare una sedia per ottenere un po’ di legna per un falò, ma Rodolfo gli propone di bruciare il suo manoscritto. Il filosofo Colline, terzo co-inquilino, si lamenta del fatto che tutti i monti di pietà siano chiusi e che non ci sia modo per lui di barattare i suoi libri con nessuno. A loro sorpresa, si presenta un fattorino con una consegna di legna e cibo, così annunciando il ritorno di Schaunard, un musicista e quarto co-inquilino ed unico di loro con un vero lavoro. I quattro amici decidono di uscire a cena, allorché si presenta il proprietario dell’appartamento chiedendogli tre mesi d’affitto arretrato. Per distrarlo, i quattro gli offrono da bere e scherzano con lui. Si dividono i soldi di Schaunard ed escono per festeggiare, tranne Rodolfo che insiste di dover finire un articolo e promette loro di raggiungerli più tardi. Non appena Rodolfo si mette al lavoro è interrotto da qualcuno che bussa alla porta. Perplesso, apre la porta e sulla soglia trova una giovane donna. Lei gli spiega che le si è spenta la cadela mentre saliva le scale e che non si sente molto bene. Rodolfo la invita ad entrare, la fa accomodare su una sedia e le offre del vino. Lei rifiuta e decide di andarsene ma non trova la sua chiave di casa. Mentre i due cercano la chiave, si sfiorano accidentalmente e Rodolfo nota come sono fredde le sue mani. Rodolfo trova la chiave e se la mette in tasca per continuare a stare con lei. Rodolfo la invita a risedersi a chiaccherare. Lei gli dice di chiamarsi Mimi e di essere una sarta. Nel frattempo, i tre amici gridano a Rodolfo di scendere a raggiungerli. Non avendo più molto tempo, Rodolfo confessa a Mimi di essersi innamorato di lei e la invita ad uscire con loro. Mimi accetta l’invito e i due innamorati escono di casa.

Atto II: l’esterno del Café Momus. Rodolfo acquista un cappellino rosa per Mimi ad una bancarella. Sedendosi ad un tavolo in terrazza, Rodolfo presenta Mimi a tutti i suoi amici e poi improvvisa un breve verso per lei e la dichiara la sua musa. Tutti chiacchierano felici finché non arriva una bella e giovane donna accompagnata da un uomo più anziano di lei. Marcello riconosce Musetta, una sua vecchia fiamma, e la descrive agli amici come una perfida tentatrice. Musetta si accorge di Marcello e tenta ottenere la sua attenzione. Più Marcello la ignora, e più Musetta diventa scandalosa, mettendo in imbarazzo il suo compagno, Alcindoro. Determinata ad ottenere l’attenzione di Marcello, Musetta danza un valzer, vantandosi di come nessun uomo la può resistere. Marcello è sedotto e, per liberarsi di Alcindoro, Musetta s’inventa un mal di piedi e prega il vecchio galantuomo di comprarle un altro paio di scarpe. Appena scomparso Alcindoro, Musetta e Marcello si abbracciano. Arriva il conto e Schaunard si rende conto di essere stato derubato. Musetta dice al cameriere di mettere tutto sul conto di Alcindoro. Il gruppo d’artisti dichiara Musetta regina del quartiere latino e se ne escono cantando e abbandonando Alcindoro con il conto.

Atto III: periferia parigina. Marcello e Musetta abitano in una taverna e guadagnano dipingendo e dando lezioni di canto. Appare Mimi, e Marcello l’accoglie sorpreso. Mimi racconta a Marcello come la gelosia di Rodolfo sta danneggiando il loro rapporto. Dispiaciuto, Marcello le consiglia di lasciare Rodolfo. Subito dopo appare Rodolfo che annuncia a Marcello di aver deciso di lasciare Mimi. Lei si nasconde per ascoltare la conversazione. Rodolfo accusa Mimi di essere una civetta con gli altri uomini, ma poi ammette la vera ragione della sua decisione: la malattia di Mimi sta peggiorando e lui non si può permettere di provvedere per lei. Rodolfo si rende conto della presenza di Mimi quando la sente tossire. Mimi dice a Rodolfo di non preoccuparsi e gli offre il famoso cappellino rosa come ricordo del loro amore. I due si promettono di non lasciarsi con rancore. Improvvisamente, Marcello e Musetta escono dalla taverna litigando intensamente e si lasciano infuriati l’uno con l’altra.

Atto IV: qualche mese dopo, nell’appartamento parigino. Marcello e Rodolfo si lamentano di non riuscire a lavorare. Sono tristi di aver perso le loro fidanzate che servivano loro anche da ispirazione. Arrivano Schaunard e Colline con un’aringa e un po’ di pane. I quattro amici pretendono di essere ad un banchetto e si divertono cantando e ballando. Musetta interrompe i festeggiamenti annunciando di aver con sé una Mimi moribonda. Musetta spiega a Rodolfo che Mimi ha lasciato il suo nuovo ammiratore per morire vicina a lui. Musetta chiede a Marcello di venderle i suoi orecchini e di chiamare un dottore. Mimi annuncia a Rodolfo che egli è il suo unico amore e ricorda la sera che si sono conosciuti. Marcello torna con del brandy e li assicura che sta arrivando un medico. Musetta prega per Mimi. Schaunard è il primo a rendersi conto che Mimi non è addormentata bensì morta. Disperato, Rodolfo grida il nome di Mimi invano.


Synopsis

La Bohème

Ato I: Véspera de Natal, por volta de 1830. No sótão parisiense que eles compartilham com dois outros artistas, o pintor Marcello e o escritor Rodolfo tentam brincar com o fato de que o inverno os impede de trabalhar. Rodolfo impede seu amigo de quebrar uma cadeira para colocar na lareira e oferece o manuscrito de sua peça ao sacrifício. Um terceiro colega de quarto, o filósofo Colline, entra, reclamando que as lojas de penhor estão fechadas para as festas, portanto, ele não pode empenhar seus livros. Quando o fogo apaga no fogão, os três surpreendem-se com a entrega de lenha e mantimentos, anunciando o retorno do músico Schuanard, que recentemente conseguiu um emprego. Quando os quatro decidem sair para jantar, eles são interrompidos pelo locatário, Benoit, que lembra que eles devem três meses de aluguel. Dando a ele vinho, eles tiram seu pensamento do aluguel e brincam. Dividindo o dinheiro que Schaunard trouxe, eles partem, com exceção de Rodolfo, que quer terminar um artigo antes de juntar-se aos outros. Mal tinha começado a trabalhar quanto ouviu uma batida na porta. Uma jovem aparece explicando que sua vela apagou na escada. Ela se sente momentaneamente fraca e Rodolfo a leva para uma cadeira; ele nota sua aparência de doente e oferece vinho a ela. Ela se prepara para partir mas não consegue encontrar sua chave. Enquanto eles procuram por ela, Rodolfo a encontra e a coloca em seu bolso para que ela fique um pouco mais. Tocando-a por acaso enquanto eles continuam a busca, Rodolfo faz comentários sobre como a mão dela está fria, e, então, pede que ela sente enquanto ele fala sobre seu trabalho. Quando ele pergunta sobre ela, ela diz que seu apelido é Mimi e que costura e borda, mas que prefere as flores verdadeiras da primavera do que as que ela faz. Ouvindo seus amigos chamarem-no do lado de fora, ele se vira para Mimi e declara que ela é o seu sonho de amor transformado em realidade. Aturdida, ela sugere que eles se juntem a seus amigos em um restaurante; eles partem, falando sobre o novo amor que encontraram.

Ato II: Fora do Café Momus, os vendedores e os compradores fazem negócios e Rodolfo compra um gorro cor de rosa para Mimi. Quando eles se sentam em uma mesa do lado de fora, Rodolfo apresenta seus amigos e improvisa um pequeno poema, dizendo que ela é sua inspiração. Durante sua conversa, uma bonita jovem namoradora se aproxima na companhia de um homem mais velho. Marcello reconhece-a como Musetta, um amor do seu passado, e a descreve para Mimi como uma sedutora sem coração. Musetta tenta atrair a atenção de Marcello; quando ele a ignora, ela age cada vez mais escandalosamente, embaraçando Alcindoro, o homem que está com ela. Finalmente ela começa uma valsa popular, fazendo com que os homens a admirem onde quer que ela vá. Isto evoca a resposta esperada de Marcello. Para se livrar de Alcindoro, Musetta finge que seu sapato está incomodando e pede que ele vá buscar outro; assim que ele parte, ela e Marcello se abraçam. O problema começa quando o garçom traz a conta, porque Schaunard, aparentemente, foi roubado, mas Musetta simplesmente pede ao garçom para acrescentar o valor em sua conta, e a deixa para Alcindoro. Quando os soldados da Garde Republicaine marcham, seguidos por crianças animadas, o grupo saúda Musetta como a rainha do Quartier Latin e se dirige para casa, deixando Alcindoro com a conta. Musetta canta sua valsa.

Ato III: Nos arredores de Paris, Marcello e Musetta fixam residência em uma taverna, ganhando seu sustento com a pintura e dando aulas de canto. Mimi aparece, procurando a taverna onde Marcello trabalha. Ele sai e a cumprimenta com surpresa. Embora Rodolfo tenha vindo à taverna, Marcello não sabia o que Mimi estava lhe contando - que o incessante ciúme de seu amante estava destruindo o seu relacionamento. Pesarosamente, Marcello aconselha Mimi a deixar Rodolfo. Quando Rodolfo aparece dizendo a Marcello que pretende terminar com Mimi, ela ouve a conversa por acaso. Primeiramente, ele chama Mimi de namoradora incorrigível, mas Rodolfo finalmente admite sua preocupação real: sua tuberculose somente pode piorar com sua vida de pobreza. Rodolfo percebe que Mimi está lá quando ele ouve sua tosse. Mimi diz a Rodolfo que ela mandará buscar suas coisas, oferecendo seu gorro como recordação e dizendo que eles devem partir sem rancor. Neste meio tempo, Musetta e Marcello saem, no calor de uma discussão e separam-se com termos não muito adequados.

Ato IV: Alguns meses mais tarde, no sótão, Marcello e Rodolfo estão mais uma vez tentando, sem sucesso, trabalhar. Desta vez o problema é a preocupação com as namoradas perdidas, que eles admitem inspirá-los. Schaunard entra com alguns pães e Colline com um arenque, que os quatro fingem ser um banquete, agindo como nobres, dançando e representando um duelo de brincadeira. Interrompendo sua diversão, Musetta abre a porta dizendo que ela trouxe Mimi, que está fraca e doente. Enquanto Rodolfo tenta deixá-la confortável, Musetta explica aos outros que Mimi deixou seu admirador atual para morrer perto de Rodolfo. Musetta dá a Marcello seus brincos para que ele empenhe e compre remédios e chame um médico, e Colline oferece seu casaco, que ele venderá para o mesmo propósito. Mimi reafirma a Rodolfo o seu amor eterno e entrega-se às lembranças de seu primeiro encontro. Após um momento, Marcello volta com brandy, dizendo que um médico está a caminho. Musetta reza. Schaunard é o primeiro a perceber que Mimi, que parece cochilar, está morta. Desolado, Rodolfo grita seu nome.

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La Bohème

Акт I
Канун Рождества. В мансарде в Латинском квартале Парижа бедствующий художник Марсель и поэт Рудольф пытаются согреться. Они топят камин листками из последней драмы, написанной Рудольфом. Скоро к ним присоединяются их соседи по комнате — философ Коллен и музыкант Шонар. Шонар принес еду, дрова и деньги, которые ему удалось получить от эксцентричного студента. Они празднуют свою неожиданную удачу, когда появляется домохозяин Бенуа. Он пришел, чтобы собрать плату за жилье. Друзья наливают ему вина и требуют рассказать о любовных похождениях. Затем его выталкивают вон в притворном возмущении супружеской неверностью. Трое друзей уходят, чтобы продолжить праздник в кафе «Момю», а Рудольф говорит, что присоединится к ним попозже. Он остается в мансарде, чтобы заняться поэзией. В дверь снова стучат. Появляется хорошенькая соседка Мими. На сквозняке у нее погасла свеча. Не успев войти, девушка падает в обморок. Рудольф приводит ее в чувство глотком вина, а затем помогает подняться и вновь зажигает ее свечу. Упав в обморок, Мими обронила свой ключ. Пока Мими и Рудольф его ищут, гаснут обе свечи. В темноте Рудольф находит ключ и кладет его к себе в карман. В свете луны поэт сжимает руку девушки и рассказывает ей о своих мечтах («Che gelida manina»). Затем она рассказывает ему о своей одинокой жизни в мансарде, где она занимается вышивкой цветов и ожиданием весны («Mi chiamano Mimì»). За окном слышно, как в кафе шумят друзья Рудольфа — они зовут его присоединиться к ним; Рудольф отвечает, что он пока не один, но скоро придет. Мими и Рудольф говорят другу друг, как они рады были повстречаться (дуэт «O soave fanciulla»), обнимаются, а затем медленно, взявшись за руки, идут в кафе.

Акт II
Рядом с кафе «Момю», на фоне криков уличных торговцев Рудольф покупает для Мими шляпку. Затем он представляет ее своим друзьям. Все вместе они садятся за ужин. Мимо проходит продавец игрушек Парпиньоль. Его окружила стайка детворы. Шумно входит бывшая возлюбленная Марселя Мюзетта. Под руку ее ведет пожилой, но богатый Альциндор. Последующая суматоха достигает апогея, когда пытаясь привлечь внимание Марселя, Мюзетта поет вальс о своей популярности («Quando me’n vo’»). Она жалуется, что ее туфельки жмут, и отправляет Альциндора купить ей новую пару. Как только Альциндор уходит, Мюзетта падает в объятия Марселя и велит официанту выставить весь счет Альциндору. Мимо кафе марширует военный оркестр. К этой веселой процессии присоединяются и наши друзья. Они уходят и сразу после их ухода появляется Альциндор, сжимающий новые туфельки Мюзетты.

Акт III.
Рассвет. В заснеженном пригороде Парижа таможенный сержант пропускает крестьянок в город. Из таверны доносятся голоса гуляк. Вскоре появляется Мими. Она ищет дом, где поселились Марсель и Мюзетта. Когда появляется художник, она рассказывает ему о своем беспокойстве постоянной ревностью Рудольфа (дуэт «O buon Marcello, aiuto!»). Мими думает, что им лучше расстаться. Спавший в таверне Рудольф, просыпается и выходит на улицу. Мими прячется неподалеку, но Марсель думает, что она ушла. Поэт сначала говорит Марселю, что он хочет оставить свою возлюбленную, потому что она слишком непостоянна, однако когда Марсель спрашивает его о настоящей причине, Рудольф начинает рыдать и признается, что Мими больна, и что ее кашель может только ухудшиться от бедности, в которой они оба живут. Вся в слезах, Мими выходит из своего укрытия, чтобы попрощаться со своим возлюбленным («Donde lieta uscì»), а Марсель, услышав смех Мюзетты, спешит обратно в таверну. Пока Мими и Рудольф вспоминают о своих счастливых днях, из таверны появляется Мюзетта. Она ругается с Марселем, заставшим ее за флиртом (квартет «Addio dolce svegliare»). Художник и его пассия расстаются, покрывая друг друга оскорблениями, но Мими и Рудольф решают остаться вместе до весны.

Акт IV.
Снова в мансарде расставшиеся со своими возлюбленными Рудольф и Марсель горюют над одиночеством (дуэт «O Mimì, tu più non torni»). Коллен и Шонар приносят небогатую снедь. Чтобы немного развеселиться, все четверо пускаются в танец, который превращается в шутливую дуэль. В самый разгар веселья в мансарду врывается Мюзетта. Она говорит, что на улице ждет Мими. Девушка слишком слаба, чтобы подняться наверх. Рудольф бросается вниз, чтобы помочь ей, а Мюзетта рассказывает, как Мими умоляла отвести ее к возлюбленному, чтобы умереть рядом с ним. Бедную девушку стараются уложить поудобнее. Мюзетта просит Марселя продать ее серьги, чтобы купить лекарство, а Коллен уходит, чтобы заложить свое пальто, которое согревало его всю зиму («Vecchia zimarra»). Оставшись наедине, Мими и Рудольф с тоской вспоминают свою встречу и первые счастливые дни. Мими заходится в приступе кашля. Возвращаются остальные. Мюзетта дает Мими муфту, чтобы та согрела свои руки. Мюзетта молится о здоровье Мими. Мими медленно погружается в забытье. Рудольф задергивает шторы, чтобы приглушить свет. Шонар обнаруживает, что Мими умерла. Когда Рудольф тоже это понимает, он бросается к телу, постоянно повторяя ее имя.

Synopsis

La Bohème

第三幕
夜明け。雪が降るパリ郊外の居酒屋の脇。税関の役人が農家の女たちを市内に入れている。ミミがマルチェッロとムゼッタが住んでいる場所を探しながら、よろよろと入ってくる。マルチェッロが現れると、ミミはロドルフォの執拗な嫉妬にほとほと困り果てていると訴える(二重唱“O buon Marcello, aiuto!”「あ あ、マルチェッロ、助けてちょうだい」)。こうなったら彼と別れるしかないと思う、とミミは話す。ロドルフォが居酒屋から出てきたので、ミミは隠れるが、 マルチェッロは彼女がもう帰ったと思っている。ロドルフォもマルチェッロに向かって、ミミは浮気性だからもう別れようと思っていると言う。しかし問い詰め られると、本心を明かした。今のような貧しい暮らしをしていては、ミミの咳は悪化するばかりだ。このままでは彼女が死んでしまうのではないかと思うと心配 でたまらない――その告白を聞いたミミは、涙をいっぱいに溜めて姿を現し、恋人に別れを告げる(“Donde lieta uscì”「あなたの愛の呼び声に」)。ミミとロドルフォが幸せだった過去の回想に浸る一方で、ムゼッタの浮気を見つけたマルチェッロが喧嘩を始める(四重唱“Addio dolce svegliare”「さようなら、甘き朝の目覚め」)。マルチェッロとムゼッタは罵り合いながら別れるが、ミミとロドルフォは春になるまで一緒にいようと決める。

第四幕
恋人と別れたロドルフォとマルチェッロが、屋根裏部屋で孤独を嘆いている(二重唱“O Mimì, tu più non torni”「お おミミ、君はもう戻ってこない」)。コッリーネとショナールがわずかな食料を持ち帰る。気分を引き立てようと一同が陽気に踊っているところに、ムゼッタが 駆け込んで来る。ミミがすぐ外にいるが、体が弱っていてここまで上がってこられないのだという。ロドルフォがミミを部屋まで抱きかかえてくる。ムゼッタ は、自分のイヤリングを売って薬を買ってくるようにマルチェッロに頼む。コッリーネは外套を質入れに行く(“Vecchia zimarra”「古い外套よ」)。ふたりきりになったミミとロドルフォは、最初の出会いや幸せな日々を思い出すが、ミミは激しい咳の発作に襲われる。(二重唱“Sono andati?”「みんな行ってしまったの?」)。仲間たちが戻ってくるが、ミミの意識は次第に遠のいてゆく。とうとう息を引き取ったことに気づくと、ロドルフォは亡骸にすがりついてミミの名を呼ぶ。