2014–15 Season Buy Tickets

Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Cavalleria Rusticana

A village in southern Italy. At dawn on Easter Sunday, Turiddu is heard in the distance singing about Lola, wife of the carter Alfio. She and Turiddu had been a couple before he went to join the army. When he returned and found her married to Alfio, he took up with Santuzza and seduced her, but now has abandoned her and rekindled his relationship with Lola. Later in the morning, a distraught Santuzza approaches the tavern of Mamma Lucia, Turiddu’s mother, who tells her that her son is away buying wine. But Santuzza knows that Turiddu has been seen during the night in the village. Alfio arrives with a group of men, boasting of his horses—and of Lola. He asks Mamma Lucia if she has any more of her good wine. When she says that Turiddu has gone to get more, Alfio replies that he saw the other man near his house that same morning. Lucia is surprised but Santuzza tells her to keep quiet. As the villagers follow the procession to church, Santuzza stays behind and pours out her grief about Turiddu to Mamma Lucia. The old woman expresses her pity, then also leaves for mass. Turiddu appears and is confronted by Santuzza about his affair with Lola but denies her accusations. Just then Lola passes by on her way to church. She mocks Santuzza, and Turiddu turns to follow her, but Santuzza begs him to stay and implores him not to abandon her. Turiddu refuses to listen and leaves, cursed by Santuzza. Alfio arrives, late for mass. Santuzza tells him that Lola went to church with Turiddu and reveals that his wife has been cheating on him. In a rage, Alfio swears to get even and rushes off, leaving behind the now conscience-stricken Santuzza.

Returning from the church the villagers gather at Mamma Lucia’s tavern. Turiddu leads them in a drinking song, but the atmosphere becomes tense when Alfio appears. He refuses Turiddu’s offer of wine and instead challenges him to a knife fight. Turiddu admits his guilt but is determined to go through with the fight, for Santuzza’s sake as well as for his honor. The two men agree to meet outside the village. Alone with his mother, Turiddu begs her to take care of Santuzza if he doesn’t come back, then runs off to the fight. As Mamma Lucia waits anxiously, shouts are heard in the distance. A woman runs in screaming that Turiddu has been killed.

Pagliacci

Prologue
Tonio the clown announces that what the audience is about to see is a true story and that actors have the same joys and sorrows as other people.

Act I
A village in southern Italy. A small theatrical company has just arrived and Canio, the head of the troupe, advertises the night’s performance to the gathered crowd. One of the villagers suggests that Tonio is secretly courting Canio’s young wife, Nedda. Canio warns them all that he will not tolerate any flirting offstage—life and theater are not the same. As the crowd disperses, Nedda is left alone, disturbed by her husband’s jealousy. She looks up to the sky, envying the birds their freedom. Tonio appears and tries to force himself on her but she beats him back and he retreats, swearing revenge. In fact, Nedda does have a lover—Silvio, a young peasant, who suddenly appears. The two reaffirm their love and Silvio persuades Nedda to run away with him that night. Tonio, who has returned and overheard the end of their conversation, hurries off to alert Canio, but Silvio manages to slip away unrecognized. Canio violently threatens Nedda but she refuses to reveal her lover’s name. Beppe, another member of the troupe, restrains Canio, and Tonio advises him to wait until the evening’s performance to catch the culprit. Alone, Canio gives in to his despair—he must play the clown even though his heart is breaking.

Act II
That evening, the villagers assemble to watch the performance, Silvio among them. Beppe plays Harlequin, who serenades Columbine, played by Nedda. He dismisses her buffoonish servant Taddeo, played by Tonio, and over dinner the two lovers plot to poison Columbine’s husband Pagliaccio, played by Canio. When Pagliaccio unexpectedly appears, Harlequin slips away. Taddeo maliciously assures Pagliaccio of his wife’s innocence, which ignites Canio’s jealousy. Forgetting his role and the play, he demands that Nedda tell him the name of her lover. She tries to continue with the performance, the audience enthralled by its realism, until Canio snaps. In a fit of rage he stabs Nedda and then Silvio, who rushes to her aid. Turning to the horrified crowd, Canio announces that the comedy is over.


Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Cavalleria Rusticana

Es la mañana de Pascua en un pueblecito siciliano. Fuera del escenario, Turiddu canta una serenata a la coqueta Lola, la mujer de Alfio. Se escucha a Santuzza, enamorada de Turiddu y embarazada de él, preguntar a Mama Lucia dónde está Turiddu. Mama Lucia dice que ha ido a Francofonte, una ciudad cercana, a comprar vino. Santuzza insiste en que Turiddu ha pasado la noche en el pueblo. Mama Lucia se extraña mucho, pero no quiere meterse en la discusión de Santuzza con su hijo; intenta hacer pasar a Santuzza a su casa para evitar que la oigan los entrometidos vecinos, pero Santuzza dice que la Iglesia la ha excomulgado por su amor con Turiddu, y que en el pueblo ni siquiera la saludan. Antes de que pueda explicarle que está embarazada, llega Alfio a comprar vino. Mama Lucia le dice que Turiddu ha salido del pueblo a comprar más vino para las celebraciones del día. Alfio no lo entiende, pues ha visto a Turiddu cerca de su casa esa misma mañana. Santuzza, sabiendo que Turiddu ahora corteja a Lola, hace señas a Mama Lucia para que no diga nada más. Alfio se marcha para arreglarse e ir a la iglesia, y los campesinos del pueblo se reúnen en la plaza; cantan un himno y luego entran a la misa. Santuzza recuerda que Turiddu estuvo enamorado de Lola antes de incorporarse al ejército. Cuando regresó a casa, Lola se había casado con Alfio, y entonces él se acercó a Santuzza y la sedujo, pero después reanudó su aventura con Lola. Mama Lucia reza a la Virgen María para que ayude a Santuzza y entra en la iglesia justo cuando llega Turiddu. Santuzza reprocha a Turiddu que éste corteje a Lola, y él la acusa de espiarle. Ella se queja de que él ama a Lola, y él la insulta por sus celos. Aparece Lola, coqueta por antonomasia, preguntándose vagamente si Alfio ya habrá salido hacia la misa. Santuzza y Lola se encuentran cara a cara, y Lola entra en la iglesia. Turiddu la sigue adentro, pero Santuzza le detiene y él, muy enfadado, la tira al suelo y entra en la iglesia. Ella le maldice diciendo "¡Te deseo una mala Pascua!", y jura venganza. Alfio entra y Santuzza, despechada, le cuenta los amores entre Turiddu y Lola. Alfio, fuera de sí, jura venganza, y Santuzza inmediatamente lamenta habérselo dicho; sólo ha conseguido acelerar el hecho inevitable de su pérdida de Turiddu. Sale de la plaza siguiendo a Alfio.

El escenario está vacío. Una vez acabada la misa, los aldeanos inundan la plaza y se dirigen a la taberna de Mama Lucia, aceptando la invitación de Turiddu. En el punto culminante de la fiesta, Alfio aparece y, rechazando la copa que le ofrece Turiddu, le responde que el licor se volvería veneno en su pecho. Solo con su madre, Turiddu se despide de ella cariñosamente y le pide que cuide a Santuzza si él no vuelve. Mama Lucia queda perpleja ante sus palabras. Él achaca al vino su pesimismo, y dice que se va a dar un paseo para despejar la cabeza; le da un beso apresurado y se va. Entra Santuzza y ambas mujeres se abrazan. A lo lejos se oye un clamor de voces masculinas y después un grito penetrante: ¡Turiddu ha sido asesinado!

Pagliacci

Escenario: Plaza de un pueblo cerca de Calabria, la provincia más meridional de Italia.

La acción transcurre a finales de los años 1860 (en la producción del Metropolitan Opera de Franco Zeffirelli, la acción se actualizó a la década de 1930).

Todos los acontecimientos de la ópera tienen lugar entre las tres de la tarde y la medianoche del 15 de agosto, festividad de la Asunción de la Virgen. Con motivo de estas celebraciones, una compañía de provincias de cómicos de la legua ha llegado al pueblo para dar una función. Ya han estado allí antes, y la gente del pueblo les conoce.

Prólogo: En el preludio, Tonio se adelanta y se presenta como "El Prólogo". En la tradición de la Comedia del Arte, el Prólogo pide al público que no se disguste si ve una tragedia en el escenario, porque, al fin y al cabo, es sólo una obra de teatro, y no la vida real. Pero Tonio nos reserva un mensaje muy distinto:

Damas y caballeros, en la obra que van a ver, el autor quiere captar las antiguas tradiciones y mostrárselas de nuevo. Pero no quiere decirles lo que siempre se ha dicho. ¡No! Este autor quiere mostrarles la vida misma. La verdad fue su inspiración. Verán el amor tal y como la gente lo vive de verdad. Verán las trágicas consecuencias del odio y espasmos de auténtico dolor. Oirán gritos de verdadera rabia, y la risa del cinismo.

Por eso, no miren tanto nuestros pobres trucos teatrales como nuestras almas; porque somos personas de carne y hueso, y en este mundo solitario, respiramos el mismo aire que ustedes respiran.

Acto I: La gente del pueblo acude a la plaza para saludar a los actores. Se alegran sobre todo de ver a su viejo amigo Pagliaccio (Canio), gracioso payaso que siempre les hace reír con sus tropiezos por el escenario. Canio anuncia una función para las once de la noche, y les promete su comedia favorita. "Veréis cómo engañan a Pagliaccio y él se toma la revancha", dice, "y después, el miedo y los temblores de Tonio al complicarse la trama". Tonio intenta ayudar a Nedda a bajar del carromato, pero Canio le da un violento empujón. La multitud ríe, y Tonio jura que vengará este insulto. Algunos de los hombres del pueblo invitan a los actores a un trago en la taberna del pueblo. Canio y Beppe aceptan, pero Tonio no. Uno de los aldeanos toma el pelo a Canio, diciéndole que Tonio se ha quedado atrás para seducir a Nedda. A Canio esto no le divierte:

Lo que sucede en el escenario y lo que sucede en la vida real son dos cosas diferentes. Allí arriba, si el viejo Pagliaccio encuentra a su mujer con otro hombre, los regaña e incluso sale humillado mientras el público aplaude. Pero si en la vida real Nedda lo traicionara, el final de la historia no sería tan feliz.

Suenan las campanadas de la iglesia anunciando la oración de la tarde, y Canio, Beppe y los aldeanos se dirigen a la taberna. Nedda, que se ha quedado sola, confiesa que su marido le da miedo; nota que él adivina su desasosiego. Añora otro tipo de vida y, mirando a los pájaros que vuelan en el cielo, canta ensimismada la libertad y alegría de las aves. Tonio la interrumpe con una apasionada declaración de amor, rogándole que no se fije en su cuerpo deforme. "Te amo", le dice, "tú eres mi único deseo y estoy decidido a tenerte". Pero ella se burla de él, y entonces él intenta obligarla a besarle. Nedda coge un látigo y lo hace restallar, golpeando a Tonio en la cara. Él se marcha jurando vengarse.

Al momento aparece Silvio, que asegura a Nedda que Canio bebe en la taberna y pueden estar tranquilos. Silvio ruega a Nedda que deje su desdichada vida y huya con él esa misma noche. Ella no está segura, pero le dice que le ama. Tonio ha vuelto sin hacer ruido, y oyendo a los dos amantes, corre a decírselo a Canio. Tonio y Canio vuelven justo cuando Nedda y Silvio están acordando en escaparse juntos a medianoche. Silvio se escapa y Canio lo persigue. Mientras Canio está buscando en la oscuridad al amante de Nedda, Nedda felicita sarcásticamente a Tonio por haber revelado su secreto.

Canio regresa, sin aliento y airado con los celos. Amenaza a Nedda con cortarle el cuello, pero antes quiere saber el nombre de su amante. "Las amenazas no me asustan", le contesta ella. "¡Nunca revelaré su nombre!" Canio se abalanza sobre ella con el cuchillo. Beppe entra justo a tiempo para agarrarlo. Tonio se lleva a Canio, prometiéndole que el amante de Nedda volverá. Beppe les ordena a todos que se vistan. Es hora de la actuación. Canio está agotado y estupefacto:

¿Actuar? ¡Ahora que deliro tanto que no sé lo que hago! (Se mira en el espejo del armario). ¿Piensas que eres un hombre? ¡No eres más que un payaso!

Ponte el disfraz y maquíllate la cara. La gente paga para reírse, así que si Arlecchino te roba a Columbina, ¡ríete, payaso, y todos aplaudirán! Convierte tu dolor y tu angustia en bromas, pon cara de guasa en lugar de lágrimas y sufrimiento. ¡Ríe, payaso, de tu amor arruinado! ¡Ríe del dolor que envenena tu corazón!

Entra sollozando en el teatro, y el telón cae lentamente.

Acto II: Entra Tonio con su gran tambor mientras la gente va llegando para la obra. Tonio grita para dar comienzo al espectáculo mientras los aldeanos se pelean por los asientos. Silvio entra tranquilamente y Nedda le advierte que tenga cuidado. El espectáculo comienza. Columbina, que interpreta Nedda, está sentada a la mesa. Cuenta al público que su marido, Pagliaccio (Canio) está fuera del pueblo. Hace la seña convenida a Arlecchino, su amante, para que venga, y mientras, espera que Taddeo el criado (Tonio) sirva el pollo asado de la cena. Taddeo entonces le declara su amor y ella se burla de él y le exige su cena. Arlecchino entra para cortejar a Columbina y Taddeo, sorprendentemente, bendice a la pareja. Los amantes empiezan a cenar, pero entonces Pagliaccio vuelve a casa. Arlecchino salta por la ventana, y Columbina le dice "hasta esta noche", palabras idénticas a las que Nedda había dicho a Silvio por la tarde. A Canio le agita esta situación paralela: intentando no salirse del papel, acusa a Columbina de serle infiel.

Sigue el enfrentamiento "interpretado" por Pagliaccio y Columbina, y Canio comienza a pasar de su papel a la vida real. Tonio, al fondo, pone a Canio fuera de sí con sus comentarios sarcásticos. Canio exige saber el nombre del amante de Nedda. Cuando ella le responde en su papel de Columbina, él grita: "¡No!, ¡yo no soy un payaso! ¡Soy el idiota que te encontró muriéndote de hambre en las calles y te di mi nombre y mi amor!

El público no sabe bien a qué atenerse, pero inmersos en la intensidad de la actuación, gritan: "¡Bravo!" No tienen ni idea de que lo que ahora ocurre en la escena es peligrosamente real. Sólo Silvio, entre el público, está inquieto. Pero Nedda se niega rotundamente a revelar el nombre de su amante, pese al histérico interrogatorio de Canio. Éste de pronto saca un cuchillo y persigue a Nedda, que trata de correr entre la multitud. Él la atrapa y la apuñala, y ella llama a Silvio para que acuda en su ayuda. Silvio, lanzándose a su defensa, también es apuñalado. Cuando la multitud retrocede horrorizada, el enloquecido y exhausto Canio dice: "¡La comedia ha terminado!"

Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Cavalleria Rusticana

La scène se passe le matin de Pâques, dans un petit village sicilien. Dans les coulisses, Turiddu chante une sérénade à Lola, l'épouse charmeuse d'Alfio. On entend Santuzza, qui est amoureuse de Turridu et porte son enfant, questionner Mama Lucia pour lui demander où se trouve Turiddu. Mama Lucia lui explique qu'il est allé à Francofonte, une petite ville toute proche, pour y acheter du vin. Santuzza insiste et affirme qu'il se trouvait en ville pendant la nuit. Mama Lucia est très surprise, mais refuse de s'impliquer dans la querelle de Santuzza avec son fils. Mama Lucia essaie d'attirer Santuzza à l'intérieur, loin de ses bruyants voisins, mais Santuzza explique qu'elle a été excommuniée de l'Eglise en conséquence de sa relation avec Turiddu et qu'elle est ostracisée. Avant qu'elle ne parvienne à expliquer qu'elle est enceinte, Alfio arrive, désireux d'acheter du vin. Mama Lucia lui dit que Turiddu a quitté la ville pour aller chercher des provisions supplémentaires pour les célébrations de la journée. Mais Alfio ne comprend pas ses propos étant donné qu'il a vu Turiddu près de sa maison, le matin même. Sachant que Turiddu est maintenant en train de faire la cour à Lola, Santuzza fait signe à Mama Lucia de ne pas en dire plus. Alfio s'en va pour se préparer avant de se rendre à l'église et les paysans de la ville se rassemblent sur la piazza. Ils chantent un hymne puis entrent dans l'église. Santuzza rappelle à Lucia que Turiddu était amoureux de Lola avant d'entrer dans l'armée. En rentrant à la maison, il découvrit que celle-ci avait épousé Alfio. Sur quoi il noua une relation avec Santuzza et la séduisit. Mais depuis, il a renoué avec Lola. Mama Lucia prie la Vierge Marie d'aider Santuzza, puis entre dans l'église, juste au moment où paraît Turiddu. Santuzza lui fait face en lui révélant qu'elle connaît la réalité de ses méfaits et il la réprimande pour l'avoir espionné. Elle l'accuse d'aimer Lola, tandis que Turridu lui reproche sa jalousie. En charmeuse née, Lola entre d'un pas nonchalant et pose vaguement la question de savoir si Alfio est déjà parti à la messe. Santuzza et Lola s'affrontent, et Lola entre à l'église.

Turiddu s'apprête à la suivre, mais Santuzza l'arrête. Furieux, il la jette au sol et entre dans l'église. Elle le maudit avec les mots : « Que la Pâques te soit mauvaise ! », et jure de se venger. Alfio entre et Santuzza lui raconte méchamment l'histoire entre Turiddu et Lola. Alfio, hors de lui, jure de se venger et Santuzza regrette immédiatement de lui avoir dit la vérité : elle n'a fait que précipiter l'inévitable moment où elle perdra Turiddu. Elle suit Alfio et ils quittent la place de la ville.

La scène est déserte. La messe est terminée, les villageois remplissent la place et se dirigent vers la taverne de Mama Lucia à l'invitation de Turiddu. Lorsque la fête atteint son apogée, Alfio paraît et, refusant la boisson que Turiddu lui offre, il répond que l'alcool se transformerait en poison dans sa poitrine. Sentant qu'une querelle va éclater, les villageois s'en vont en emmenant Lola. Les deux Siciliens se rendent bien compte que l'affaire ne peut se régler que d'une seule manière. Turiddu provoque Alfio en duel en lui faisant la morsure rituelle à l'oreille droite. Alfio promet d'attendre Turiddu derrière le verger. Resté seul avec sa mère, Turiddu lui souhaite tendrement adieu et l'implore de prendre soin de Santuzza dans l'éventualité où il ne reviendrait pas. Mama Lucia est déconcertée par son discours. Il impute au vin la responsabilité de sa mauvaise humeur et lui déclare qu'il va se promener pour se changer les idées, il l'embrasse précipitamment et s'enfuit. Santuzza entre et les deux femmes s'embrassent. On entend les voix des deux hommes dans le lointain, puis un cri strident retentit : Turiddu a été tué !

Pagliacci

Le cadre: la scène se passe sur la place d'une ville proche de la Calabre, province la plus au sud de l'Italie.

L'histoire se déroule à la fin des années 1860 (dans la production de Franco Zeffirelli au Metropolitan Opera, la mise en scène était projetée dans les années 30).

La totalité de l'action de l'opéra a lieu entre 3 heures de l'après midi et minuit, un 15 août, jour de l'Assomption de la Vierge Marie. Dans le cadre de la célébration, une troupe provinciale de comédiens itinérants s'est rendue en ville pour y jouer une pièce. Ils sont déjà venus et les villageois les connaissent.

Prologue: au cours du prélude, Tonio s'avance et se présente comme « le Prologue ». Dans la tradition de la commedia dell'arte, le prologue demande au public de ne pas se laisser attrister s'il est témoin d'une tragédie sur la scène, parce qu'après tout il ne s'agit que d'une pièce, pas de la vraie vie. Le message de Tonio est assez différent:

Mesdames et Messieurs ! Dans la pièce que vous allez regarder, l'auteur veut saisir les traditions anciennes et vous les présenter sous un jour nouveau. Mais il n'a aucune intention de vous dire ce qu'elles ont toujours dit. Non ! L'auteur veut vous donner à voir une tranche de vie ! Et c'est la vérité qui est la source de son inspiration. Vous serez témoins de l'amour tel qu'il est vécu par des êtres réellement vivants. Vous constaterez les effets tragiques de la haine et les spasmes de la douleur véritable. Vous entendrez des hurlements de rage pure et de rire cynique.

Alors oubliez tous nos pauvres subterfuges dramatiques. Il faudra que vous pensiez à nos âmes, car nous sommes des êtres de chair et de sang et dans cet univers de solitude nous respirons le même air que vous.

Acte I: Les villageois se précipitent sur la place pour saluer les acteurs. Ils sont tout particulièrement contents de retrouver leur vieil ami Pagliaccio (Canio dans le rôle de Paillasse), ce drôle de clown qui les fait toujours rire en déambulant sur la scène. Canio annonce une représentation pour onze heures le soir même, et leur promet leur comédie préférée. « Vous verrez comment Paillasse se fait rouler et comment il sait se venger », dit-il « et vous aurez aussi sous le yeux un Tonio saisi de crainte et de tremblement au fur et à mesure que l'affaire se corse ». Tonio tente d'aider Nedda (Colombina) à descendre de leur charrette, mais Canio le repousse violemment. La foule rit tandis que Tonio jure qu'il va se venger de cette insulte. Certains des hommes du village invitent les acteurs à la taverne locale pour y boire un verre. Canio et Beppe (Arlecchino) acceptent, mais Tonio refuse. L'un des villageois taquine Canio, en lui disant que Tonio ne cherche qu'à traîner pour flirter avec Nedda, ce qui n'amuse guère Canio:

Ce qui se passe sur scène et ce qui arrive dans la réalité sont deux choses différentes. Là-bas, si le vieux Pagliccio trouve sa femme avec un autre homme, il les gronde et reçoit une raclée pour le plus grand plaisir du public. Mais dans la réalité, si Colombina le trompait, l'histoire ne se terminerait pas bien.

Tandis que les cloches sonnent à l'heure des vêpres, Canio, Beppe et les villageois se dirigent vers la taverne. « Il... prend sa revanche », dit-il « de même que Tonio saisit de crainte et tremblement au fur et à mesure que l'affaire se corse ». Nedda, seule, reconnaît qu'elle a peur de son mari. Elle a le sentiment qu'il est conscient de son instabilité. Elle est tentée par une vie différente et, regardant le ciel où s'élèvent des oiseaux, elle se chante un air célébrant leur joie et leur liberté. Tonio l'interrompt par une déclaration d'amour passionnée. Il la supplie d'ignorer son corps déformé. « Je t'aime ! », dit-il « tu es mon unique désir et je suis déterminé à ce que tu sois mienne ! » elle se moque de lui et il essaie de la forcer à l'embrasser. Elle s'empare d'un fouet et le frappe en plein visage. Il se retire, jurant de se venger.

Un instant plus tard, Silvio paraît, assurant à Nedda que Canio est à la taverne et qu'ils sont en sécurité. Il la supplie d'abandonner son existence malheureuse et de s'enfuir avec lui le soir même. Elle hésite, mais lui dit qu'elle l'aime vraiment. Tonio est revenu sans un bruit. Il entend ce que se disent les deux amants et court en informer Canio. Tonio et Canio reviennent au moment où Nedda et Silvio décident de s'enfuir ensemble à minuit. Silvio s'échappe, Canio à ses trousses. Pendant que Canio cherche l'amant de Nedda dans le noir, celle-ci félicite sarcastiquement Canio d'avoir découvert son secret. Canio revient essoufflé et fou de jalousie. Il dit à Nedda qu'il va lui couper la gorge mais qu'avant il veut connaître le nom de son amant. « Les menaces ne me font pas peur » dit-elle. « Je ne révélerai jamais son nom ! » Canio se précipite sur elle, couteau tiré. Beppe arrive juste à temps pour le retenir. Tonio entraîne Canio en lui promettant que l'amant de Nedda va revenir. Beppe dit à tout le monde de s'habiller. Le spectacle va commencer. Canio est hébété et épuisé:

Jouer ? ! Alors que je suis pris d'un tel délire que je ne sais ce que je fais. (Il se contemple dans le miroir sur la coiffeuse.) Tu te crois un homme ? Tu n'es qu'un clown ! Mets ton costume et maquille-toi. Les gens paient pour rire, alors si Arlecchino vole ta Colombina, contente-toi de rire et tout le monde applaudira. Transforme en plaisanteries ta souffrance et ton chagrin, fais toi un visage joyeux avec tes larmes et ton cœur brisé ! Ris, clown, de ton amour enfui ! Ris de la peine qui empoisonne ton cœur!

Il pénètre dans le théâtre en sanglotant, alors que le rideau descend doucement.

Acte II: Tonio entre avec son tambour, alors que les gens du village se rassemblent pour la pièce. Tandis qu'il bat le rappel pour le début de la représentation, les villageois se chamaillent pour les sièges. Silvio entre tranquillement et Nedda l'avertit de se montrer prudent. La représentation commence. Colombina, jouée par Nedda, est assise à une table. Elle déclare au public que son mari, Paillasse (Canio), est sorti. Tandis qu'elle attend que son poulet rôti soit prêt à être servi pour le dîner, elle signale à son amant, Arlecchino (Beppe), qu'il peut venir. Son serviteur, Taddeo (Tonio) lui déclare alors son amour. Elle l'éconduit et demande son poulet pour dîner. Lorsque Arlecchino arrive pour courtiser Colombina, de manière inattendue, Taddeo donne sa bénédiction au couple. Alors que les amants sont sur le point de se mettre à table, Paillasse rentre chez-lui. Arlecchino s'échappe par la fenêtre, tandis que Colombina lui lance : « A ce soir ! », les mots mêmes que Nedda a dit à Silvio un peu plus tôt dans la soirée. Canio est saisi par le parallèle de cette situation ; tentant de se raccrocher à son personnage, il accuse Colombina de lui être infidèle.

Alors que la situation de confrontation de la « pièce » progresse entre Paillasse et Colombina, Canio sort peu à peu de son rôle pour revenir vers la vie réelle. Tonio, en coulisses, pousse Canio à bout par ses commentaires sarcastiques. Canio demande le nom de l'amant de Nedda. Lorsqu'elle lui répond en interprétant son personnage de Colombina, il s'écrit : « Non ! Je ne suis pas un clown ! Je suis le fou qui t'a trouvée mourant de faim dans la rue, et qui t'as donné son nom et son amour ! »

Le public est un peu troublé par cette intervention, mais captivé par l'intensité de la pièce, il crie « Bravo ! ». Il ne se doute en rien que ce qui se passe sur la scène est dangereusement réel. Seul parmi le public, Silvio s'inquiète. Mais Nedda refuse résolument de révéler le nom de son amant, en dépit des questions frénétiques de Canio. Ce dernier sort soudainement un couteau et se rue sur Nedda qui tente de s'échapper dans la foule. Il la rattrape et la poignarde. Elle appelle Silvio à son secours. Celui-ci se précipite et il est frappé à son tour. Tandis que la foule s'écarte, un Canio égaré et épuisé déclare « La comédie est terminée ! »

Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Der Ostermorgen bricht in einem sizilianischen Dorf an. In der Ferne hört man Turiddu von Lola singen, der Frau des reichen Fuhrmannes Alfio (“O Lola, bianca come fior di spino”). Dorfbewohner und Feldarbeiter kommen und gehen auf der Piazza. Santuzza nähert sich der Schenke von Mamma Lucia auf der Suche nach deren Sohn Turiddu; die alte Frau sagt, er sei fort, um Wein zu kaufen. Alfio kommt mit seinen Freunden hinzu und brüstet sich mit seinen Pferden – und mit seiner neuen Frau Lola (“Il cavallo scalpita”). Er geht, während die Dorfbewohner in einer Prozession zur Messe ziehen. Santuzza, die sich weigert, die Kirche zu betreten, bleibt zurück, um Mamma Lucia zu erzählen, dass Turiddu sie verlassen hat, um bei seiner alten Flamme Lola zu sein (“Voi lo sapete”). Die alte Frau geht zur Messe, und Santuzza konfrontiert Turiddu (“Tu qui, Santuzza?”). Lola schlendert herbei und provoziert mit ihrer frechen Arroganz Santuzzas Zorn. Lola betritt die Kirche, und Santuzza fängt wieder an ihn anzuflehen, aber Turiddu weigert sich zuzuhören. Er stößt sie zu Boden und rennt in die Kirche. Santuzza verflucht ihn. Als Alfio erscheint, enthüllt sie ihm, dass seine Frau ihn betrüge. Alfio schwört Rache und eilt davon, gefolgt von Santuzza, die nun ein schlechtes Gewissen hat.

INTERMEZZO Die Dorfbewohner kommen aus der Kirche und stimmen gemeinsam mit Turiddu ein Trinklied an (“Viva il vino spumeggiante”), aber die Atmosphere wird plötzlich angespannt, als Alfio auftaucht, Turiddu beleidigt und ihn zu einem Messerkampf herausfordert. Turiddu gesteht seine Schuld, ist aber zu dem Kampf bereit, sowohl wegen Santuzza wie auch seiner Ehre. Als er mit seiner Mutter allein ist, dankt er ihr für den Wein und bittet sie, sich um Santuzza zu kümmern, falls er nicht zurückkehrt (“Mamma, quel vino”). Mamma Lucia wartet angsterfüllt auf der Piazza, während in der Ferne Schreie erklingen. Eine Frau stürzt herbei und schreit, dass Turiddu getötet worden ist.

Pagliacci

PROLOG. Vor dem Beginn der Oper tritt der Clown Tonio vor den Vorhang (“Si può?”) und verkündet, dass der Autor eine wahre Geschichte geschrieben habe und dass Schauspieler und Clowns dieselben Freuden und Sorgen haben wie andere Menschen.

ERSTER AKT. Die Bewohner eines Dorfes in Kalabrien versammeln sich um eine kleine Theatertruppe, die gerade angekommen ist. Canio, der Anführer der Schauspieler, beschreibt die Vorstellung des kommenden Abends (“Un grande spettacolo”). Als einer der Dorfbewohner andeutet, dass Tonio heimlich Canios Frau Nedda umwirbt, warnt Canio, dass er keinerlei Annäherung außerhalb der Bühne dulden wird (“Un tal gioco”). Die Vesperglocken rufen die Frauen in die Kirche und die Männer in die Schenke, und Nedda bleibt allein zurück. Verstört von der Eifersucht ihres Mannes, wünscht sie sich die Freiheit der Vögel (“Stridono lassù”). Tonio versucht, sie mit Gewalt zu verführen. Sie stößt ihn zurück, und er schwört Rache. Tatsächlich aber hat Nedda einen Liebhaber – Silvio, der nun auftritt und sie davon überzeugt, nach der Vorstellung am Abend mit ihm fortzulaufen (“E allor perchè”). Tonio hört dies und eilt davon, um Canio davon zu berichten. Der eifersüchtige Ehemann überrascht das Pärchen, aber Silvio entkommt, bevor Canio ihn erkennen kann. Nedda weigert sich sogar, seinen Namen zu verraten, als er sie mit einem Messer bedroht. Beppe, ein anderer Clown, hält Canio von weiteren Gewalttätigkeiten zurück, und Tonio rät ihm, bis zur Abendvorstellung zu warten, um Neddas Liebhaber zu erwischen. Canio bleibt allein zurück und reflektiert voller Bitterkeit darüber, dass er den Clown spielen muss, während sein Herz bricht (“Vesti la giubba”).

ZWEITER AKT. Die Dorfbewohner, unter ihnen Silvio, versammeln sich, um der Vorstellung der Commedia dell’arte beizuwohnen. Harlequin (von Beppe gespielt) bringt Columbina (Nedda) ein Ständchen und schickt ihren tollpatschigen Diener Taddeo (Tonio) fort. Die zwei Liebenden speisen zusammen und planen dabei, Columbinas Ehemann Pagliaccio (Canio) zu vergiften, der bald darauf zurückkehrt. Harlequin stiehlt sich davon. Mit spitzer Bösartigkeit versichert Taddeo Pagliaccio, dass seine Frau unschuldig sei, was Canios Eifersucht weckt. Er vergisst das Schauspiel und verlangt von Nedda, ihm den Namen ihres Liebhabers zu nennen (“No, Pagliaccio non son”). Sie versucht, das Schauspiel fortzusetzen, und das Publikum ist begeistert von soviel Realismus. In blinder Wut ersticht Canio Nedda und dann auch Silvio, der herbeistürzt, um ihr zu helfen. Tonio verkündet den entsetzten Dorfbewohnern, dass die Komödie aus sei.

Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Cavalleria Rusticana

Atto I: La mattina di Pasqua in un villaggio siciliano. Nel retroscena, Turiddu canta una serenata a Lola, la moglie di Alfio. Santuzza, innamorata ed incinta di Turiddu, chiede a Mamma Lucia se per caso lo ha visto. Mamma Lucia la assicura che Turiddo si è recato a Francofonte, un villaggio vicino, per comprare del vino. Santuzza insiste che Turiddo è in realtà nel loro villaggio da tutta la sera e Mamma Lucia, sorpresa, si rifiuta di litigare a proposito del figlio. Mamma Lucia tenta di portarla dentro per evitare pettegolezzi, ma Santuzza disperata le annuncia che la Chiesa la ha scomunicata a causa della sua avventura con Turiddu. Prima che Santuzza riesca a dirle si essere incinta, si avvicina Alfio per comprare del vino. Mamma Lucia gli afferma che Turiddu è partito per comprarne abbastanza per le feste ed Alfio è sorpreso: lo ha visto la mattina stessa accanto a casa sua. Sapendo che Turiddu da recente fa la corte alla moglie di Alfio, Santuzza fa segno a Mamma Lucia di non dire niente. Alfio le lascia per andare a vestirsi appropriatamente per la messa. I paesani cantano inni e si addentrano nella chiesa. Santuzza ricorda a Lucia che Turiddo era stato innamorato di Lola prima di entrare nell’esercito. Una volta tornato, aveva trovato Lola sposata con Alfio e aveva sedotto Santuzza per ripicca. Recentemente, l’avventura di Turiddu e Lola era ricominciata. Lucia prega la Vergine Maria e si addentra nella chiesa. Allo stesso tempo, appare Turiddu. Santuzza lo affronta sulla sua relazione con Lola e lui la rimprovera per averlo spiato. È totalmente disgustato dalla sua gelosia. Lola, una coquette, entra saltellando e con molta vaghezza chiede se Alfio è gia andato a messa. Santuzza affronta Lola, ma questa la ignora ed entra in chiesa.

Turiddu fa per seguirla quando Santuzza lo afferra. Indignato, Turiddu la strattona e la fa cadere. Santuzza lo maledice (“Una cattiva Pasqua a te”) e giura vendetta. Rientra Alfio, e Santuzza coglie l’occasione di rivelargli l’adulterio tra Lola e Turiddu. Alfio giura vendetta ed immediatamente Santuzza si pente di avergli detto tutto e lo segue, consapevole di avere perso Turiddu per sempre.

Il palco è deserto. A messa finita, i paesani escono dalla chiesa e seguono Turiddu verso la taverna di Mamma Lucia. All’apice del divertimento, appare Alfio e rifiuta la bevanda offertagli da Turiddu, dicendogli che il liquido diventerebbe veleno nella sua bocca. Sentendo puzza di litigio, i paesani si scansano e portano Lola con loro. I due Siciliani sanno che c’è solo un modo per risolvere la situazione. Turiddu sfida Alfio ad un duello mordendogli l’orecchio destro. Alfio promette a Turiddu di attenderlo dietro alle orchidee. Rimasto solo con la madre, Turiddu la saluta e le chiede di occuparsi di Santuzza se lui non dovesse tornare. Mamma Lucia è sconvolta dalle sue parole. Turiddu accusa il vino per il suo malumore, dice alla madre che va a fare una passeggiata e la bacia di fretta prima di uscire. Santuzza entra nella taverna e abbraccia Mamma Lucia. Si sente solo il mormorio di voci maschili, e poi un urlo: è morto Turiddu.

Pagliacci

Una piazza in Calabria, nel 1860. (Nella versione di Franco Zefferelli alla Metropolitan Opera, l’anno è il 1930)

L’azione si svolge tra le 15:00 e mezzanotte del 15 Agosto, giorno di Ferragosto. Per i festeggiamenti, il villaggio assume una troupe teatrale che viene tutti gli anni.

Prologo: Durante il preludio, Tonio si presenta al pubblico come “il Prologo”. Nella tradizione della Commedia dell’Arte, il Prologo dichiara al pubblico di non preoccuparsi se vedranno svolgersi una tragedia, poiché è soltanto un gioco, e non realtà. In questo caso, invece, Tonio declama il monologo seguente:

Signore e signori! Nel giuoco che state per osservare, l’autore ha deciso di incapsulare le vecchie tradizioni e di mostrarvele. Lui non vi vuol dire quel che vi dicono sempre. No! Quest’autore vi vuole mostrare uno spicchio di vita reale. La verità è la sua fonte d’ispirazione. Vedrete l’amore come lo vive la gente vera. Vedrete i risultati tragici dell’odio e momenti di dolore puro. Sentirete urla di vero rancore e risate ciniche.

Non pensate ai vecchi scenari teatrali. Pensate alle nostre anime, poiché siamo persone di carne ed ossa ed in questo mondo triste, respiriamo la stessa aria che respirate voi.

Atto I: i paesani si affrettano ad incontrare gli attori nella piazza. Sono particolarmente contenti di ritrovare il loro attore preferito, Canio, che recita il ruolo di Pagliaccio. Pagliaccio li fa ridere quando vagabonda per il palco. Canio annuncia loro che lo spettacolo comincerà alle undici di sera e promette loro di rappresentare la loro commedia preferita. “Vedrete come Pagliaccio otterrà la sua vendetta” dice loro, “ e come Tonio comincerà a tremare durante lo spettacolo”. Tonio tenta di aiutare Nedda a scendere dal carro, ma Canio lo spinge via violentemente. Il pubblico ride e Tonio borbotta che un giorno si vendicherà. I paesani invitano la troupe a bere qualcosa alla taverna. Canio e Beppe accettano l’invito, mentre Tonio rifiuta. Uno dei paesani prende in giro Canio, affermandogli che l’unica ragione per la quale Tonio non li raggiunge è perché vuole sedurre Nedda. Canio gli risponde:

Quel che succede sul palco e quel che succede nella vita sono due cose ben diverse. Sul palco, se Pagliaccio pesca la moglie con un altro uomo, li rimprovera e si fa addirittura picchiare pur di far ridere il pubblico. Ma se per caso Nedda lo tradisce nella vita reale, la fine della storia non farebbe ridere così tanto.

Suona la campana della messa e Canio, Beppe ed altri paesani si dirigono verso la taverna. Nedda, lasciata sola, ammette di aver paura del marito; sa che Canio la sente irrequieta. Sogna di una vita diversa e quando alza gli occhi al cielo dove volano gli uccelli, inizia a cantare invidiando la loro libertà. La interrompe Tonio e le dichiara il suo amore passionale per lei, implorandola di ignorare il suo corpo sformato. “Ti amo” le dice, “sei il mio unico desiderio e sono determinato ad averti per me”. Nedda lo prende in giro e quando lui tenta di baciarla, lo respinge con una frustata in faccia. Tonio, deluso, giura vendetta.

Qualche istante dopo, si avvicinano Silvio, un paesano e amante di Silvia. La assicura che Canio è nella taverna e che non può scoprirli. La prega di fuggire con lui la sera stessa. Lei è incerta, ma gli dice di amarlo. Tonio, che era tornato di nascosto, li scova e corre verso la taverna per raccontare la scena a Canio. Tornano Canio e Tonio, proprio mentre i due amanti si promettono di scappare insieme a mezzanotte. Silvio si svincola via e Canio gli corre dietro. Nedda si congratula sarcasticamente con Tonio per aver svelato il suo segreto al marito.

Canio ritorna infuriato. Strilla a Nedda che le taglierà la gola, ma che prima di ciò vuole sapere il nome del suo amante. Nedda gli risponde: “Le tue minacce non mi fanno paura, non rivelerò mai il suo nome!”. Canio la assalta col coltello in mano, ma Beppe arriva a tempo per fermarlo. Tonio promette a Canio che l’amante di Nedda sarà di ritorno. Beppe chiede a tutti di mascherarsi poiché è giunta l’ora dello spettacolo. Canio è distrutto:
Recitare?! Quando sono così esausto e non so cosa stia succedendo? (si guarda allo specchio) Pensi di essere un uomo? Non sei altro che un pagliaccio.

Mettiti il tuo abito e dipingiti la faccia. La gente paga per ridere, e se Arlecchino ti ruba Colombina, ridi pagliaccio, e tutti ti applaudiranno. Trasforma la tua agonia in uno scherzo, converti le tue lacrime e cuore malato in facce divertenti! Ridi, pagliaccio, del tuo amore perso! Ridi del dolore che avvelena il tuo cuore!

Canio sale sul palco piangendo mentre cala il sipario.

Atto II: Tonio sale sul palco e annuncia l’inizio dello spettacolo. Silvio si aggrega al pubblico e Nedda lo prega di fare attenzione. Inizia lo spettacolo. Colombina, rappresentata da Nedda, è seduta al tavolo. Racconta al pubblico che il marito, Pagliaccio (Canio) è partito. Aspetta la cottura del pollo arrosto che ha preparato per cena e fa segno ad Arlecchino (Beppe), suo amante, di entrare. Il suo servitore, Taddeo (Tonio) le dichiara il suo amore. Colombina lo caccia via e gli dice di servire la cena. Arlecchino seduce Colombina prima di cena. Pagliaccio torna a casa inaspettatamente ed Arlecchino scappa dalla finestra. Colombina lo saluta dicendogli “A stasera”, le stesse parole che Nedda ha usato con Silvio. Canio, scosso dalla coincidenza della situazione, tenta di mantenere il ruolo. Pagliaccio accusa la moglie d’adulterio.

Durante lo scambio tra marito e moglie, Canio comincia ad uscire dal ruolo di Pagliaccio e a prendere la scena troppo sul serio. Tonio continua e fare commenti sarcastici. Canio ordina alla moglie di rivelare il nome del suo amante. Quando essa risponde nel ruolo di Colombina, Canio le dice, “No! Non sono un pagliaccio. Sono il cretino che ti ha trovata per strada e ti ha dato il suo amore ed il suo nome!”

Il pubblico è assai perplesso eppure preso dall’intensità della rappresentazione. I paesani non hanno idea che quello che sta accadendo è realtà. Solo Silvio si preoccupa. Nedda continua a rifiutarsi di rivelare il nome dell’amante. Canio sfodera un coltello ed assalisce la moglie, che tenta di scappare tra il pubblico. Canio la afferra e la accoltella. Nedda prega Silvio di aiutarla ed esso si getta nella mischia ed è pugnalato a vicenda. Il pubblico è sgomentato. Canio, impazzito ed esausto, annuncia: “È finita la commedia.”

Synopsis

Cavalleria Rusticana / Pagliacci

Cavalleria Rusticana

É manhã de Páscoa em uma pequena aldeia da Sicília. Atrás dos bastidores, Turiddu canta serenatas para Lola, a namoradora esposa de Alfio. Santuzza, que está apaixonada por Turiddu e grávida dele, é ouvida questionando Mama Lucia sobre o local onde se encontra Turiddu. Mama Lucia conta-lhe que ele havia ido para Francofonte, uma cidade próxima, para comprar vinho. Santuzza insiste que ele tinha estado na cidade durante a noite. Mama Lucia fica muito surpresa mas recusa se envolver na briga de Santuzza com seu filho. Mama Lucia tenta segurá-la dentro de casa, longe dos barulhentos vizinhos, mas Santuzza diz que ela está sendo excomungada pela Igreja como resultado de seu caso com Turiddu e está sendo banida. Antes que ela possa explicar que está grávida, Alfio chega querendo comprar vinho. Mama Lucia conta-lhe que Turiddu saiu da cidade para buscar um suprimento adicional para as celebrações do dia. Ele não consegue entender isso, já que ele havia visto Turiddu próximo de sua casa naquela madrugada. Sabendo que Turiddu agora está cortejando Lola, Santuzza faz sinal para Mama Lucia não dizer mais nada. Alfio parte para se aprontar para a igreja e os aldeões da vila se reúnem na praça. Eles cantam um hino e entram na igreja. Santuzza relembra Lucia que Turiddu era apaixonado por Lola antes de se juntar ao exército. Ele voltou para casa para encontrá-la casada com Alfio, e imediatamente fez amizade com Santuzza e seduziu-a. Desde então, ele reiniciou seu caso com Lola. Mama Lucia reza para a Virgem Maria ajudar Santuzza, então vai para a igreja, justamente quando Turiddu entra. Santuzza enfrenta-o conhecendo suas ações verdadeiras, e ele a desaprova por estar lhe espionando. Ela o acusa de amar Lola, e ele a ofende por seu ciúme. Lola, uma namoradora natural, passeia e vagamente imagina se Alfio já foi para missa. Santuzza e Lola se enfrentam e Lola entra na igreja.

Turiddu vai segui-la, mas Santuzza para-o e ele, muito irritado, atira-a no chão e entra na igreja. Ela o amaldiçoa com as palavras "uma má Páscoa para você!" e jura vingança. Alfio entra e Santuzza conta-lhe de forma vingativa sobre o caso amoroso entre Turiddu e Lola. Alfio, promete vingança a si mesmo, e Santuzza imediatamente se arrepende de ter lhe contado: ela somente tinha precipitado a inevitável perda de Turiddu. Ela segue Alfio para fora da praça da cidade.

O palco está deserto. A multidão novamente, os aldeões se espalham pela praça e se dirigem para a taberna de Mama Lucia, a convite de Turiddu. No máximo da alegria, Alfio aparece e, recusando a oferta de uma bebida de Turiddu, responde que o licor poderia se tornar um veneno em seu peito. Pressentindo que uma disputa está para se iniciar, os habitantes da vila se retiram, levando Lola consigo. Os dois sicilianos percebem que a questão só pode ser resolvida de uma maneira. Turiddu desafia Alfio para um duelo ao dar a mordida ritual na orelha direita de Alfio. Alfio promete esperar por Turiddu atrás do pomar. Sozinho com sua mãe, Turiddu deseja-lhe uma carinhosa despedida e lhe implora para cuidar de Santuzza, no caso dele não retornar. Mama Lucia fica desconcertada com suas palavras. Ele coloca a culpa de seu humor no vinho, e conta-lhe que ele está indo andar para tranqüilizar-se, dá-lhe um beijo apressado e parte correndo. Santuzza entra e as duas mulheres se abraçam. Escuta-se o murmúrio de vozes de homens à distância e em seguida um grito agudo: Turiddu tinha sido assassinado!

Pagliacci

Cenário: Uma praça de uma vila próxima à Calábria, província do extremo sul da Itália.

A época é o final da década de 1860 (na produção do Metropolitan Opera de Franco Zefirelli, o cenário tinha sido atualizado para a década de 1930.)

Toda a ação da ópera acontece entre 3 horas da tarde e meia noite de 15 de agosto, a Festa da Assunção da Virgem. Como parte da celebração, uma trupe provincial de atores ambulantes veio para a cidade para representar. Eles já tinham vindo aqui antes e os aldeões os conhecem.

Prólogo: Durante o Prelúdio, Tonio dá um passo adiante e se apresenta como "O Prólogo". Na tradição da arte da comédia, o Prólogo diz para o público não se preocupar se houver uma tragédia no palco, porque, apesar de tudo, é somente uma peça e não a vida real. Tonio, entretanto, nos traz uma mensagem muito diferente:

Senhoras e senhores! Na peça que estão prestes a assistir, o autor quer capturar as velhas tradições e mostrá-las novamente. Mas ele não pretende contar-lhes o que estão sempre acostumados a dizer. Não! Este autor que mostrar-lhes um verdadeiro pedaço de vida. A verdade foi sua inspiração. Verão o amor como o povo real ama. Verão os trágicos resultados do ódio e espasmos da dor real. Escutarão gritos de raiva real e risos cínicos.

Assim, não devem pensar em nosso pobres truques teatrais. Devem pensar em nossas almas, pois somos pessoas de carne e osso -e neste mundo solitário respiramos o mesmo ar que vocês.

Ato I: Os aldeões correm para a praça para receber os atores. Eles estão especialmente felizes em ver seu velho amigo Pagliaccio (Canio), o engraçado palhaço que sempre os faz rir quando anda com dificuldade ao redor do palco. Canio anuncia uma apresentação para as onze horas daquela noite, e promete-lhes sua comédia favorita. "Vocês verão como Pagliaccio comete tolices e se vinga," ele diz, "bem como o medo e o tremor de Tonio quando o enredo se complica." Tonio tenta ajudar Nedda a descer de sua carruagem, mas Canio empurra-o violentamente. A multidão ri enquanto Tonio jura que ele se vingará desse insulto. Alguns dos homens da aldeia convidam os atores para a taberna local para uma bebida. Canio e Beppe aceitam, mas Tonio recusa. Um dos aldeões provoca Canio, dizendo que Tonio somente quer ficar para trás para namorar com Nedda. Canio não está se divertindo:

O que acontece em cima do palco e o que acontece na vida real são duas coisas diferentes. No palco, se o velho Pagliaccio encontra sua esposa com outro homem, ele censura-os e até mesmo apanha para o aplauso da multidão. Mas se na vida real Nedda o traísse, o final da história não seria feliz!

Quando os sinos da igreja tocam para as preces do entardecer, Canio, Beppe e os aldeões se dirigem para a taberna. ... sua vingança," ele diz, "bem como o medo e o tremor de Tonio quando o enredo se complica." Nedda, deixada sozinha, admite que ela está assustada com seu marido; ela sente que ele pode perceber sua inquietação. Ela deseja uma vida diferente e, olhando para cima, para o céu onde os pássaros levantam vôo, ela canta para si mesma sobre a liberdade e alegria deles. Tonio interrompe-a com uma apaixonada declaração de amor, implorando-lhe para não levar em conta seu corpo deformado. "Eu te amo!" ele diz, "você é meu único desejo e estou determinado a tê-la!" Ela zomba dele e ele tenta forçá-la a beijá-lo. Ela agarra um chicote e bate, atingindo-o no rosto. Ele recua e jura vingar-se.

Um momento mais tarde Silvio aparece, assegurando a Nedda que Canio está na taberna e eles estão a salvo. Ele lhe suplica para abandonar sua vida infeliz e ir embora com ele nessa mesma noite. Ela está incerta, mas diz que o ama. Tonio tinha voltado silenciosamente, e ouvindo os dois amantes por acaso, corre para contar a Canio. Assim que Nedda e Silvio concordam em fugir juntos à meia-noite, Tonio e Canio retornam. Silvio escapa e Canio segue em perseguição. Enquanto Canio procura o amante de Nedda na escuridão, Nedda, com um tom sarcástico, congratula Tonio por revelar e segredo dela. Canio retorna, sem fôlego e num ataque de ciúmes. Ele diz a Nedda que irá cortar sua garganta, mas que primeiro quer saber o nome do amante dela. "Ameaças não me assustam", diz ela. "Eu não revelarei nunca o nome dele!" Canio se joga sobre ela com a faca em punho. Beppe chega em tempo para segurá-lo. Tonio puxa Canio para longe, prometendo que o amante de Nedda irá retornar. Beppe pede a todos para que se vistam. É chegada a hora do espetáculo. Canio está confuso e exausto:

Representar?! Enquanto eu estou tão delirante que não sei o que estou fazendo (Ele se olha no espelho de sua penteadeira.) Você pensa que é um homem? Você não é nada além de um palhaço!

Coloca sua fantasia e maquia seu rosto. O povo paga para rir, assim se Arlecchino rouba sua Columbina, só risos, palhaço -e todo mundo aplaudirá. Transforme a sua agonia e sofrimento em piadas, transforme as suas lágrimas e mágoas em um rosto engraçado! Ria, palhaço, de seu amor arruinado! Ria da dor que está envenenando seu coração!

Ele entra no teatro chorando, enquanto a cortina desce lentamente.

Ato II: Tonio entra com seu grande tambor enquanto as pessoas chegam para a peça. Quando Tonio convida para o início do show, os aldeões disputam seus assentos. Silvio entra silenciosamente e Nedda avisa-o para ser cuidadoso. O show começa. Columbina, representada por Nedda, está sentada à mesa. Ela conta ao público que seu marido, Pagliaccio (Canio), está fora. Enquanto ela espera que a galinha assada seja servida para o jantar, faz sinal para seu amante, Arlecchino (Beppe), entrar. Em seguida, seu criado, Taddeo (Tonio), declara seu amor. Ela o menospreza e pede seu jantar. Quando Arlecchino entra para cortejar Columbina, Taddeo inesperadamente abençoa o casal. Quando os amantes preparam-se para jantar, Pagliaccio volta para casa. Arlecchino escapa pela janela, enquanto Columbina lhe diz "até a noite", as mesmas palavras que Nedda havia dito a Silvio mais cedo ao anoitecer. Canio está tremendo com essa situação paralela; tentando falar através do personagem, ele acusa Columbina de estar sendo infiel.

Enquanto o confronto da "peça" entre Pagliaccio e Columbina continua, Canio começa a sair de seu papel e passa para a vida real. Tonio, nos bastidores, empurra Canio para a beira, com comentários sarcásticos. Canio pede para saber o nome do amante de Nedda. Quando ele responde em sua personagem de Columbina, ele grita, "Não! Eu não sou um palhaço! Eu sou o louco que a encontrou morrendo de fome nas ruas e deu-lhe meu nome e meu amor!"

O público fica um pouco confuso, mas cativado pela intensidade da representação grita "Bravo!" Eles não têm idéia que o que está acontecendo no palco agora é perigosamente real. Somente Silvio, no público, está preocupado. Mas Nedda recusa-se decididamente a revelar o nome de seu amante, apesar do interrogatório histérico de Canio. Subitamente Canio puxa uma faca para fora e corre atrás de Neda, que tenta correr para a multidão. Ele a agarra e a apunhala. Ela chama pela ajuda de Silvio. Silvio, correndo em sua defesa, também é apunhalado. Enquanto a multidão recua horrorizada, o enlouquecido e exausto Canio fala "A comédia acabou!"